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Piden calma a la población de Key West ante reportes de drones militares en Cuba

Piden calma a la población de Key West antes reportes de drones militares en Cuba
Los patrullajes en Key West se mantienen normales como parte de los operativos para cuidar a la población. (Foto © Periódico Cubano)

El sheriff del condado de Monroe, Rick Ramsay, pidió calma a la población de Key West tras los reportes de prensa que señalan la adquisición de más de 300 drones militares por parte de Cuba y su evaluación para usarlos contra objetivos estadounidenses, como la Base Naval de Guantánamo y esta localidad, localizada a 90 millas de la isla.

Ramsay informó que, hasta el momento, no ha recibido comunicación de ninguna autoridad federal o estatal sobre una amenaza concreta relacionada con esos reportes. También aclaró que su oficina no ha ordenado cambios en sus operaciones, patrullajes o procedimientos de detención.

“Estoy monitoreando la situación, pero no he sido contactado por ninguna agencia gubernamental y no creo que haya ninguna razón para estar preocupado”, declaró el sheriff. “Estoy seguro de que seré notificado si algo cambia y alertaré al público”, indicó.

La declaración busca contener la alarma pública tras la difusión de informes atribuidos a inteligencia estadounidense, divulgados por el medio Axios, según los cuales el régimen cubano habría adquirido los mencionados aparatos, presuntamente procedentes de Irán o Rusia.

El oficial recomendó seguir únicamente los canales oficiales de información. Los anuncios de la Oficina del Sheriff del Condado de Monroe pueden consultarse en sus redes sociales, tanto en Facebook como en X, donde se divulgaría cualquier actualización relevante.

Según la información citada por Axios, los drones adquiridos por Cuba podrían incluir modelos similares al Shahed-136, conocido como “dron kamikaze”. Este tipo de munición moderada está diseñada para impactar directamente contra un objetivo con una carga explosiva instalada en su parte frontal.

El Shahed-136 no destaca por una tecnología avanzada, sino por su bajo costo, su alcance y su uso en grandes cantidades. Puede transportar una ojiva de entre 40 y 50 kilogramos de explosivos, suficiente para dañar infraestructuras vulnerables como transformadores eléctricos, depósitos de combustible, pequeñas instalaciones militares o edificaciones sin protección reforzada.

Reportes de inteligencia estadounidense divulgados por el medio Axios aseguran que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares de ataque, presuntamente suministrados por Irán y Rusia. (Imagen de referencia de los drones iraníes más fabricados © Periódico Cubano)

Su capacidad contra búnkeres o estructuras fortificadas sería limitada. No obstante, la experiencia en Ucrania muestra que estos drones pueden funcionar como armas de desgaste, al obligar al adversario a emplear sistemas de defensa antiaérea mucho más costosos.

El costo estimado de cada unidad oscila entre 20.000 y 50.000 dólares. Esa diferencia frente al precio de los misiles interceptores convierte al dron en un recurso atractivo para operaciones de saturación.

Otro factor es su impacto psicológico. El motor de dos tiempos del Shahed-136 produce un ruido fuerte y reconocible, comparado con una motocicleta vieja o una cortadora de césped. En zonas de guerra, ese sonido ha sido asociado con momentos de tensión antes del impacto.

La Base Naval de Guantánamo es la principal vulnerabilidad de EEUU

La Base Naval de Guantánamo aparece como una de las principales vulnerabilidades de Estados Unidos ante una eventual intervención militar en Cuba y el uso de drones militares por parte de La Habana a modo de defensa.

Aunque Washington mantiene una superioridad militar muy amplia frente al régimen cubano, la ubicación de esa instalación dentro del territorio de la isla la convierte en un objetivo inmediato, sensible y simbólico en un escenario de confrontación.

En la base viven unas 6.000 personas, entre personal de los servicios armados, civiles del Departamento de Defensa, familiares y contratistas. (Imagen de referencia © Periódico Cubano – Gemini)

La base está situada en el sureste de Cuba, a unas 400 millas aéreas de Miami. Su permanencia se sustenta en acuerdos firmados en 1903 y 1934, que solo podrían terminar con el consentimiento de ambos gobiernos o con la retirada voluntaria de Washington.

El riesgo humano también resulta relevante. En la instalación viven o trabajan unas 6.000 personas, entre militares, civiles del Departamento de Defensa, familiares y contratistas, quienes quedarían expuestos ante un ataque o bloqueo.

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