
La escasez de medicamentos dentro del sistema sanitario estatal, único autorizado para ejercer en Cuba, obliga a los pacientes a conseguir los fármacos en el mercado negro, donde los precios se disparan.
“En la calle” se pueden conseguir pastillas de todo tipo. Algunas son importadas desde países vecinos y otras llegan a ese mercado informal después de ser robadas de los propios hospitales.
De acuerdo con un reporte de Diario de Cuba, actualmente se piden más de 60.000 pesos cubanos (CUP) por un tratamiento completo de quimioterapia. Los enfermos de cáncer y pacientes crónicos son los que más sufren en un país donde el salario mínimo es de solo 2.100 CUP.
Para pagar, muchos tienen que pedir ayuda a sus familiares fuera del país. En Cuba un dólar equivale a más de 500 CUP en el mercado negro de divisas.
La crisis también afecta a quienes padecen enfermedades cardiovasculares, hipertensión o diabetes. Según los testimonios recogidos, un blíster de analgésicos comunes como paracetamol o dipirona cuesta entre 250 y 300 pesos.
En el caso de medicinas para enfermedades crónicas, el precio puede elevarse hasta 400 pesos por blíster. Eso obliga a muchos a comprar semana tras semana y en pequeñas cantidades.

Un santiaguero con enfermedad coronaria relató que no puede comprar todos sus medicamentos de una sola vez. Dijo que suele acudir a los alrededores de las 18 plantas de la Avenida Garzón, en Santiago de Cuba, porque allí encuentra precios más bajos que con vendedores ambulantes.
Incluso así, el acceso sigue siendo precario y costoso para personas que dependen de tratamientos permanentes. La gravedad del problema ha llevado a algunos médicos a sugerir a sus pacientes que busquen fuera de la red estatal.
Un hombre contó que, al no encontrar carvedilol, su propio doctor le recomendó acudir a una Mipyme que vendía medicinas. En ese lugar, que operaba dentro de una vivienda sin exposición pública de productos, terminó comprándolo al doble de precio porque no tenía otra opción.
El régimen castrista no autoriza la práctica particular de la medicina y tampoco la importación oficial de medicamentos para operar una farmacia privada. Sin embargo, no brinda la oferta del cuadro básico de medicamentos compuesto por más de 600 tipos de fármacos.
El propio ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, reconoció en julio de 2025 que en Cuba solo estaba disponible el 30% del cuadro básico de medicamentos.
Un médico consultado para el referido reporte, que también pidió anonimato, afirmó que la venta masiva de medicamentos en las calles, tanto importados como fabricados en el país, solo puede sostenerse con tolerancia oficial.
Según dijo, él mismo compra glibenclamida cubana a 400 pesos para tratar la diabetes de su madre, pese a que ese medicamento no ha llegado a las farmacias en lo que va de año.
Otro vendedor ilegal explicó que están entrando medicinas desde República Dominicana, desde dipirona hasta productos para quimioterapia. Según su testimonio, ese flujo no podría ocurrir sin complicidades de mayor nivel, porque los productos entran por las Aduanas.
El régimen comunista mantiene desde el verano de 2021 la posibilidad de importar medicinas en el equipaje acompañado libre de aranceles. Pero las cantidades no deben ser consideradas como carácter comercial.
Para que entren los medicamentos para la venta informal, existe complicidad y corrupción en las Aduanas.

