
El piloto cubano Luis Raúl González-Pardo Rodríguez podría convertirse en una pieza clave para la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida en la acusación que prepara contra Raúl Castro Ruz por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un ataque ejecutado por cazas MiG cubanos que dejó cuatro muertos en aguas internacionales.
La posible acusación formal contra el exgobernante cubano podría darse a conocer el miércoles 20 de mayo en la ciudad de Miami, según reportes de medios estadounidenses.
González-Pardo no sería un testigo cualquiera en este proceso judicial. Se trata de un exintegrante de la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea de Cuba, acusado en Estados Unidos de mentir en trámites migratorios sobre su pasado militar.
Su arresto abrió una vía que durante años parecía cerrada: el acceso de fiscales estadounidenses a un antiguo oficial cubano que sirvió dentro de la estructura militar del régimen durante el periodo del ataque.
El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) informó en noviembre de 2025 que González-Pardo, de 64 años, fue acusado de fraude y uso indebido de visas, permisos y otros documentos, además de hacer una declaración falsa ante una agencia federal.
Según la acusación, el piloto presentó una solicitud de residencia permanente en abril de 2025 y declaró falsamente que nunca había recibido entrenamiento militar, que nunca había pertenecido a una unidad armada y que no había servido en fuerzas militares o policiales.
La Fiscalía sostiene lo contrario. De acuerdo con el comunicado oficial, González-Pardo sirvió en la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea Revolucionaria entre 1980 y 2009. La acusación incluyó incluso una fotografía que lo mostraba como parte de esa estructura militar.
El 24 de febrero de 1996, dos avionetas Cessna operadas por dicha organización fueron derribadas por cazas cubanos. En esa agresión murieron Armando Alejandre, Mario de la Peña, Carlos Costa y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente en EEUU.
Una tercera aeronave, pilotada por José Basulto, fundador de la organización, logró escapar y regresar a Florida. Una investigación de la Organización de Aviación Civil Internacional concluyó que el derribo ocurrió en aguas internacionales.
La organización Hermanos al Rescate realizaba vuelos de búsqueda de balseros cubanos en el estrecho de Florida. Sus aeronaves estaban desarmadas. El régimen cubano justificó el ataque alegando incursiones previas en su espacio aéreo y el lanzamiento de volantes sobre La Habana.
El papel de González-Pardo podría ser decisivo si los fiscales buscan reconstruir cómo funcionaba la cadena de mando militar cubana, qué órdenes existían para interceptar aeronaves civiles y qué nivel de control ejercía Raúl Castro sobre la Fuerza Aérea.
Según los datos citados en reportes del caso, el piloto habría estado vinculado a operaciones aéreas cubanas el día del derribo y habría perseguido a la tercera avioneta que logró escapar. Esa información, de confirmarse judicialmente, lo colocaría como un testigo con conocimiento interno de la operación.
La posible acusación contra Raúl Castro tendría además una fuerte carga simbólica. El Miami Herald reportó que la presentación del caso se espera para el 20 de mayo, fecha asociada al nacimiento de la República de Cuba en 1902. El acto estaría vinculado a un homenaje en la Freedom Tower de Miami a los cuatro pilotos muertos.
Raúl Castro, de 94 años, era ministro de las Fuerzas Armadas en 1996 y ocupaba una posición central dentro del aparato de seguridad cubano. Por ese cargo, era la autoridad más alta del país después de Fidel Castro en la estructura militar del régimen.
Durante años, el caso avanzó de forma limitada. En 2003, EEUU acusó a dos pilotos cubanos y a un alto mando de la Fuerza Aérea por asesinato y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, pero ninguno fue extraditado.
Asimismo, fue condenado Gerardo Hernández, integrante de la red de espionaje conocida como “Avispa”, aunque fue liberado en 2014 como parte del acercamiento diplomático entre Washington y La Habana.