
la playa Guanímar, ubicada en la provincia de Artemisa, Cuba, continúa sumida en la devastación una semana después del paso del huracán Rafael. El ciclón, que tocó tierra el 6 de noviembre de 2024 con categoría 3, dejó a su paso inundaciones, destrucción de viviendas y un acceso dificultoso debido al lodo y los escombros acumulados en las calles del poblado.
Las imágenes transmitidas por el Noticiero de Televisión muestran calles anegadas y viviendas dañadas, evidenciando la magnitud de los estragos causados por el fenómeno natural. Los residentes aún enfrentan dificultades para acceder a sus hogares y descubrir que lo han perdido todo.
Julia, una pescadora que ha residido en playa Guanímar por más de 30 años, relató su experiencia al regresar a su vivienda tras el huracán: “Cuando vi mi casa, esa experiencia nunca la había vivido; aquello fue desastroso. No solamente mi casa, sino cuando venía entrando que vi todo ya destruido, todo desbaratado. No quería ni llegar a mi casa porque no sabía en las condiciones que estaba”.
La comunidad, situada a 18 kilómetros de la cabecera municipal de Alquízar, ha sido hogar y refugio para muchos artemiseños. A pesar de la devastación, los habitantes muestran una notable resiliencia y apego a su tierra. Julia expresó: “Nosotros tenemos embarcación aquí y entonces, no sé, son tantos años viviendo aquí que la hija mía quiere sacarme de aquí y yo no quiero. Estoy viva, que es lo principal; lo otro es material, lo otro viene o que no venga”.
Playa Guanímar a una semana del paso del huracán Rafael. 12-11-2024 pic.twitter.com/0GIlNTodDE
— nightniebla (@nightniebla1) November 13, 2024
La recuperación de playa Guanímar requerirá esfuerzos significativos para devolverle la belleza que una vez tuvo, algo que el gobierno comunista no está en condiciones de brindar. Sin embargo, la comunidad mantiene la esperanza y el amor por su hogar. “No, yo no quisiera irme de aquí, ¿verdad? A mí me gusta la playa, hace tantos años que vivo en ella, vivo orgullosa de mi playa”, afirmó Julia.
El huracán Rafael impactó el occidente de Cuba el 6 de noviembre de 2024, ingresando por la provincia de Artemisa cerca de playa Majana alrededor de las 4:15 p.m. Al momento de tocar tierra, Rafael había alcanzado la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 185 km/h (115 mph).
Este fenómeno provocó un apagón masivo en la Isla, dejando a toda la población sin electricidad. Además, se registraron inundaciones y daños significativos en infraestructuras, especialmente en las provincias de Artemisa y La Habana. La respuesta gubernamental, caracterizada por la falta de preparación y recursos, evidenció una vez más las deficiencias estructurales y la ineficacia del régimen comunista cubano para enfrentar desastres naturales de esta magnitud.
Rafael fue peor que Charley
La testigo del paso de dos devastadores huracanes en Cuba ofreció un testimonio impactante al afirmar que el reciente huracán Rafael fue aún más destructivo que Charley, el ciclón que arrasó la misma región hace 20 años.
Con más de 30 años viviendo en esta comunidad costera de Artemisa, Julia recordó cómo Charley, en su momento, ya había dejado profundas huellas de destrucción en la zona, pero señala que Rafael ha superado esa experiencia.
El huracán Charley impactó el 13 de agosto de 2004 con categoría 3 y vientos de hasta 205 km/h. Ingresó al país por la costa sur, entre Guanímar y Cajío, trazando una trayectoria de sur a norte que atravesó gran parte del occidente cubano.
Charley causó enormes destrozos en infraestructura, viviendas y áreas naturales de la región, además de dejar sin electricidad y comunicación a cientos de miles de cubanos. La experiencia de aquel huracán quedó grabada en la memoria de quienes vivieron su paso, como Julia, que vio cómo su comunidad sufrió durante semanas los estragos del ciclón.