
Al revelarse nuevos detalles sobre el intento de asesinato de Donald Trump en Butler, Pensilvania, funcionarios bajo anonimato informaron a NBC News que la policía local alertó al Servicio Secreto sobre un sospechoso en la zona antes de que comenzaran los disparos.
Las fuentes relataron al canal estadounidense que el joven Thomas Matthew Crooks, de 20 años, autor del tiroteo mientras el expresidente realizaba un mitin de campaña en dicha localidad, fue visto merodeando cerca del evento, antes de que los agentes iniciaran una persecución a pie y al final lo vieran en el techo de un edificio cercano.
Crooks estuvo agachado durante al menos dos minutos antes de que desatara su ataque armado, cuyo saldo fue una herida en la oreja derecha del magnate, la muerte del ingeniero Corey Comperatore y lesiones de gravedad en los ciudadanos David Dutch, de 57 años, y James Copenhaver, de 74.
Un video de 52 segundos muestra a un grupo de asistentes fuera del perímetro del lugar al aire libre señalando la presencia del tirador. “Ahí está, ahí mismo”, dijo el hombre que grabó este contenido mientras apuntaba hacia el techo. Segundos después, se escuchó a alguien gritar una advertencia a la policía.
Greg Smith, un asistente al mitin, dijo a la BBC que notó a un hombre armado con un rifle en el techo poco después de comenzar el discurso de Trump. Este vecino trató de alertar a las autoridades, pero la policía parecía no estar al tanto de la situación.
Anthony Cangelosi, exagente del Servicio Secreto, comentó que una pregunta clave será qué ocurrió en los minutos posteriores al momento en que los asistentes advirtieran a la policía sobre Crooks.
“Tenía que haber una comunicación clara con los francotiradores después de que el sospechoso fuera descubierto. ¿Pero hubo comunicación entre los agentes de policía y el Servicio Secreto? Estas son respuestas que debemos descubrir”, cuestionó el exoficial.
Tras el tiroteo, efectuado con un rifle AR-15, un portavoz de la referida agencia señaló que el techo desde donde Crooks disparó estaba fuera del perímetro de seguridad central del Servicio Secreto y era responsabilidad principal de las autoridades locales.
Además, exoficiales de la oficina encargada de cuidar a líderes políticos de Estados Unidos señalaron que el techo desde donde el muchacho disparó hacia la multitud ya había sido identificado como una vulnerabilidad potencial antes del evento.
Asimismo, indicaron que pudo haberse planeado un despliegue de agentes de contravigilancia vestidos de civil para interceptar al tirador. Anthony Guglielmi, portavoz del Servicio Secreto, anunció el lunes que un panel de revisión independiente determinará qué llevó al fracaso en prevenir el intento de asesinato.