
Este viernes, la justicia estadounidense decidió desestimar el caso de homicidio involuntario contra el actor Alec Baldwin relacionado con la muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins durante el rodaje de la película Rust.
La defensa del actor alegó que se habían ocultado pruebas decisivas para su causa.
La jueza Mary Marlowe Sommer declaró que el estado había fallado en “revelar pruebas críticas para el acusado” y que esta omisión había causado un retraso “innecesario” e “incurable” en el juicio, siendo la desestimación del caso la única forma de remediar el error.
Baldwin, visiblemente emocionado, rompió en llanto junto a su esposa, Hilaria, y recibió el apoyo de sus hermanos Stephen y Beth, quienes lo acompañaron durante toda la semana.
El intérprete de Robert Greene, en la película Al filo del peligro, abandonó la corte de Santa Fe, Nuevo México, junto a su familia, sin dar declaraciones a la prensa que lo aguardaba a la salida.
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La fiscal Kari Morrissey expresó que, aunque respetaba la decisión de la jueza, no estaba de acuerdo con ella. La decisión pone fin a casi tres años de disputas legales y cambios de fiscales en el juicio contra Baldwin, quien enfrentaba una posible pena de hasta 18 meses de prisión y una multa de 5.000 dólares por el tiroteo mortal de octubre de 2021.
Baldwin, de 66 años, estaba acusado de homicidio involuntario por la muerte de Hutchins durante un ensayo en el que sostenía un revólver Colt .45 que disparó una munición real. Las balas reales están prohibidas en los sets de filmación.
En una audiencia celebrada este viernes, Alex Spiro, abogado de Baldwin, presentó una moción acusando a la Fiscalía de ocultar pruebas que podrían haber inculpado al proveedor de utilería de la producción de Rust, Seth Kenney.
La defensa argumentó que la investigación se había centrado en Baldwin antes de considerar otros posibles culpables como el proveedor de municiones.

