
El precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos cayó este jueves por debajo de los 4 dólares por galón por primera vez desde marzo, después de que el presidente Donald J. Trump firmara un acuerdo interino con Irán para frenar las hostilidades y abrir una negociación sobre el programa nuclear de Teherán.
La baja ofrece un alivio parcial a millones de consumidores, incluidos cubanos residentes en territorio estadounidense, golpeados por meses de encarecimiento del combustible.
La Asociación Estadounidense del Automóvil situó el promedio nacional del galón regular en 3,999 dólares. La reducción responde, en parte, al retroceso del 15% que registró el crudo estadounidense durante junio, tras semanas de presión por la guerra y las interrupciones en el transporte marítimo.
El entendimiento entre Washington y Teherán contempla una reducción de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido y el levantamiento de sanciones apoyadas por Estados Unidos. También abre un período de 60 días para discutir el futuro del programa nuclear iraní.
El pacto fue mediado por el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. Aunque establece el cese de hostilidades, Trump advirtió que podría ordenar nuevos ataques si Irán incumple los términos pactados.
Precios siguen por encima de los niveles de 2025
La caída en los surtidores marca un giro frente al pico alcanzado el 21 de mayo de 2026, cuando el galón llegó a 4,56 dólares y el petróleo superó los 125 dólares por barril. El lunes, el crudo de referencia estadounidense rondaba los 80 dólares, todavía por encima de los 67 dólares previos al conflicto.
Pese al descenso, el combustible continúa cerca de un 25% más caro que hace un año. En 2025, el promedio nacional era de 3,18 dólares por galón, según datos de AAA citados por Axios.
Las diferencias entre estados siguen siendo amplias. California mantiene el precio más alto, con 5,64 dólares por galón. Carolina del Sur aparece entre los mercados más baratos, con 3,58 dólares. El diésel permanece por encima de los 5 dólares en todo el país.
Analistas prevén una recuperación lenta del mercado energético
Expertos del sector advierten que la normalización no será inmediata. El estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba cerca de una quinta parte del crudo mundial, necesitará semanas o meses para recuperar su ritmo habitual. Cientos de embarcaciones siguen retenidas o demoradas en el Golfo Pérsico.
La reactivación de la producción en países del Golfo también tomará tiempo. A esto se suma que muchas refinerías compran crudo con un mes o más de anticipación, por lo que el abaratamiento no se trasladará de forma inmediata al consumidor.
Patrick De Haan, analista de GasBuddy, estimó que un tercio del alza podría revertirse en un plazo de uno a tres meses. Otro tercio tardaría entre tres y seis meses. El retorno a los precios previos a la guerra podría demorarse hasta inicios o mediados de 2027.
El conflicto también afectó otros sectores. Las interrupciones en Ormuz golpearon cadenas de fertilizantes, alimentos y calzado, por lo que varias empresas prevén costos elevados durante más tiempo.
En el plano político, la baja del combustible concede un respiro a Trump antes de las elecciones de mitad de período. Su frase “no pienso en la situación financiera de los estadounidenses” había generado críticas durante el conflicto.
Según Axios, la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan subió a 48,9 puntos en junio, su primera mejora en cinco meses, impulsada en parte por el alivio en la gasolina.