
El presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó que respaldaría una eventual intervención de Estados Unidos en Cuba, al considerar que en la isla “no hay democracia” y que los cubanos viven bajo “una dictadura de décadas”.
La declaración, realizada en una entrevista con el diario chileno El Mercurio, coloca nuevamente a Cuba en el centro del debate político regional y marca una de las posiciones más duras expresadas por un mandatario latinoamericano en funciones sobre el futuro del gobierno cubano.
Consultado sobre si apoyaría para Cuba una intervención de EEUU como la mencionada en relación con Venezuela, Kast respondió con una frase que rápidamente provocó reacciones desde La Habana.
“En Cuba no hay democracia. Y ese pueblo está sufriendo por una dictadura de décadas. Yo dije que apoyaría a quien saque a Venezuela de la dictadura. Lo mismo digo respecto de otras naciones que son víctimas de una dictadura”, declaró el presidente chileno.
Kast endurece su postura sobre Cuba
La afirmación de Kast va más allá de una crítica diplomática al sistema político cubano. Al vincular el caso de Cuba con su posición sobre Venezuela, el mandatario chileno dejó abierta la puerta a respaldar acciones externas orientadas a provocar un cambio de poder en países que considera gobernados por dictaduras.
Para los lectores cubanos dentro y fuera de la isla, la frase tiene un peso político evidente: no se trata solo de una condena verbal al gobierno cubano, sino de una postura favorable a una intervención extranjera si esta tuviera como objetivo sacar del poder a la dictadura.
El pronunciamiento también llega en un momento de alta sensibilidad para Cuba, marcada por una profunda crisis económica, apagones, escasez, migración masiva y un endurecimiento del discurso internacional sobre la situación de los derechos y libertades en la isla.
La Habana acusa al mandatario chileno de apoyar una agresión
El gobierno cubano reaccionó a través del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, quien cuestionó duramente la posición de Kast y la presentó como una amenaza contra la soberanía de la isla.
“Apoyar una agresión militar contra Cuba es una actitud peligrosa y confrontacional, que responde a la vergonzosa subordinación a dictados imperiales”, afirmó Rodríguez.
El canciller cubano sostuvo además que Cuba “no es una amenaza” y defendió la postura oficial de La Habana frente a cualquier presión externa. “Somos un país que siempre abogará por el respeto y la paz entre las naciones, pero no aceptará imposiciones de ningún tipo”, añadió.
No sorprende que @PresidenteKast hable de dictaduras en América Latina y el Caribe, pues él las conoce muy bien, al haber apoyado la que usurpó violentamente el poder y gobernó su país por casi veinte años, provocando muertes, desapariciones y mucho daño al pueblo chileno.
Como…
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) June 2, 2026
Rodríguez intentó, además, separar la postura de Kast de la sociedad chilena. “No refleja la opinión del pueblo de Chile”, aseguró.
Una declaración que reabre el debate sobre Cuba en América Latina
Las palabras de Kast reactivan una discusión histórica en América Latina: cómo responder ante gobiernos señalados por prácticas autoritarias sin romper con el principio de no intervención, uno de los pilares tradicionales de la diplomacia regional.
En el caso cubano, cualquier mención a una intervención de EEUU tiene una carga política especialmente alta por la larga confrontación entre La Habana y Washington. Por eso, la respuesta del gobierno cubano buscó enmarcar la declaración del presidente chileno como una amenaza externa y como una violación del Derecho Internacional.
Kast, sin embargo, formuló su postura desde otro marco: el de la defensa de los pueblos que, según su criterio, viven bajo dictaduras. Su frase no estuvo dirigida únicamente a Cuba, sino también a “otras naciones” que considera víctimas de sistemas no democráticos.
Hasta el momento, no se ha informado de una aclaración posterior de Kast sobre el alcance exacto de sus palabras ni de una respuesta adicional del gobierno chileno a las declaraciones de Bruno Rodríguez.

