
En la noche del jueves 2 de octubre, una protesta espontánea en Centro Habana reflejó el creciente malestar de los residentes por la falta de servicios básicos, especialmente electricidad y agua potable.
Decenas de personas bloquearon la calle Monte con cacerolas y encendieron una fogata como símbolo de resistencia. Los manifestantes corearon consignas como “¡Libertad!”, y varias familias, incluidas mujeres y niños, se sentaron en el asfalto como un acto pacífico de desobediencia.
En el barrio de Los Sitios, un grupo de mujeres acompañadas de niños cerró una de las principales calles. La activista Lara Crofs, a través de redes sociales, responsabilizó directamente al presidente Miguel Díaz-Canel por cualquier represión, destacando la presencia de menores en las protestas.
“Son chamas, no se les ocurra dar palo que los conozco”, advirtió Crofs, mostrando la vulnerabilidad de las familias cubanas atrapadas en la precariedad de los servicios públicos.
Las protestas no se limitaron a Centro Habana. También se reportaron movilizaciones en barrios como Lawton y Altahabana, donde los residentes llevan más de dos semanas sin agua potable. El malestar se intensificó por los continuos apagones. La Empresa Eléctrica de La Habana reportó que hasta 296 megavatios fueron afectados en los últimos días, lo que dejó a varios bloques sin electricidad durante más de 24 horas.
El problema del agua también se ha agravado. La empresa estatal Aguas de La Habana reconoció fallas en la conductora de Cuenca Sur, lo que ha afectado a varios barrios de la capital. En zonas como El Vedado, los vecinos llevan más de dos meses sin agua corriente, lo que ha obligado a recurrir a costosas pipas privadas. Esta escasez de servicios ha incrementado la frustración de los ciudadanos, comparándola con las protestas del 11 de julio de 2021.
A pesar de la represión por parte de las fuerzas policiales, que establecieron un cerco en la calle Monte para controlar a los manifestantes, las protestas se expandieron por varios puntos de la ciudad, especialmente en zonas donde la falta de servicios básicos ha sido más pronunciada. Los videos compartidos en redes sociales continúan mostrando el creciente descontento entre los ciudadanos, quienes no han recibido respuestas claras por parte del gobierno sobre la normalización de los servicios.
Este panorama resalta un agotamiento generalizado hacia el modelo de gestión de los servicios públicos en Cuba, que ha demostrado ser incapaz de hacer frente a la creciente demanda en la capital. Los ciudadanos siguen exigiendo soluciones inmediatas, mientras la situación empeora con cortes de electricidad y la falta de agua que afecta gravemente la calidad de vida.
Pronostico de apagones
La crisis energética no cede. Para este viernes, la Unión Eléctrica (UNE) pronostica que durante el horario pico, la afectación aumente a 1.900 MW. Las principales incidencias incluyen averías en varias unidades de la CTE Felton, Mariel, Nuevitas y Renté, junto a limitaciones térmicas y falta de combustible en algunas centrales.