
El proyecto Represores cubanos de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC, por sus siglas en inglés), condena enérgicamente el asesinato a sangre fría el viernes 28 de octubre de cinco cubanos, entre ellos una niña de dos años llamada Elizabeth, al ser embestida por una lancha de Tropas Guarda Fronteras al norte de Bahía Honda, Artemisa, una embarcación con 23 personas a bordo.
El Ministerio del Interior aseguró en una nota de prensa que la lancha se hundió al colisionar con la patrulla de Guardafronteras cubana luego de violar las aguas territoriales de la Isla, pero los sobrevivientes aseguran que fueron hundidos a propósito.
La historia también confirma que este es solo otro crimen de lesa humanidad perpetrado a sangre fría en la soledad del mar por el régimen comunista.
Así fue ametrallado y bombardeado con civiles a bordo en julio de 1980 el barco XX Aniversario en el río Canímar, y así fue hundido tras ser embestido del remolcador 13 de marzo en la madrugada del 13 de julio de 1994, y arrojados al mar con chorros de agua a presión los hombres, mujeres y niños que pedían piedad desde la cubierta.
Testimonios de decenas de sobrevivientes dan fe de que los guardacostas cubanos embisten sistemáticamente para hundirlas a las embarcaciones que llevan a hombres, mujeres y niños en su intento por huir del infierno.
El pasado 1ro de marzo falleció el joven avileño William Padrón Maza a consecuencia de lesiones graves recibidas cuando una lancha de las Tropas Guardafronteras de Cuba impactó una lancha rápida que se había quedado varada a 11 millas de Cayo Coco. Este método cruel de impedir las salidas irregulares por mar se aplica especialmente ahora cuando el régimen se propone que nadie salga por esa vía.
A fines de agosto, la policía política cubana se arrojó con sus efectivos cuál si fuesen sabuesos de caza sobre una presa, en el caserío de El Cepem, donde los residentes estaban preparando embarcaciones rústicas para hacerse a la mar.
El Gobierno cubano miente cuando culpa a la Ley de Ajuste Cubano de la inmigración irregular, a sabiendas de que los balseros que son interceptados en el mar son repatriados.
La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba se asegura de que sus crímenes no se olviden. En su base de datos www.represorescubanos.com figuraban ya algunos de los responsables de los trágicos sucesos.





