
El grupo humorístico cubano Punto y Coma cumplió 31 años el pasado 21 de septiembre de 2025, una efeméride que sus integrantes actuales y exmiembros celebraron en redes sociales con mensajes y videos conmemorativos.
Fundado en septiembre de 1994, el proyecto mantiene presentaciones y presencia digital, pese a que varios de sus rostros viven hoy fuera de la Isla. Una publicación reciente del ecosistema del Centro Promotor del Humor precisó que la formación actual incluye a Iván Salgado y Visti Cárdenas, mientras otros miembros desarrollan carreras individuales.
La agrupación nació en Cuba con un sello de humor musical y paródico. Entre sus primeras alineaciones figuraron José Coll, Javier Berridy, Jardiel González, Iván Salgado y Abel Martínez. Con el tiempo, el elenco cambió y la marca se extendió a circuitos del exilio, en especial en Estados Unidos.
La diáspora dio lugar también a perfiles y giras bajo la marca en ciudades estadounidenses, con presencia en Instagram y actuaciones puntuales. En Miami y otras plazas, antiguos integrantes han sostenido shows y transmisiones en vivo.
El catálogo de Punto y Coma se popularizó por parodias y temas costumbristas. Piezas como “El Moscovich” circulan en YouTube como parte de una memoria colectiva que combina sátira social y referencias de la vida cotidiana cubana.
Además de la escena, el grupo y sus miembros han cultivado un historial digital de sketchs y directos. Entrevistas recientes han abordado tensiones con la censura cultural en la Isla y los retos de llevar el humor crítico a teatros y plataformas.
En redes, el 31 aniversario fue ocasión para recuperar fotos de mediados de los noventa y agradecer a seguidores “de todas partes”. La narrativa de continuidad, con cambios de elenco, se apoya en esa comunidad distribuida.
Para audiencias latinoamericanas en el exterior, el caso de Punto y Coma ilustra cómo colectivos escénicos atraviesan la migración sin perder identidad artística. La marca funciona como paraguas para proyectos personales y shows locales.
El vínculo con instituciones del humor en Cuba persiste, al menos en el plano histórico y de archivo. Publicaciones del propio Centro Promotor del Humor recuerdan la fecha fundacional y el estilo que los distinguió desde 1994.
De cara a su cuarto decenio, el reto será ordenar franquicias y repertorios en distintos mercados. La demanda en circuitos de Miami y plataformas digitales abre oportunidades para nuevos montajes y recopilaciones.
Por ahora, el aniversario 31 confirma vigencia. Entre Cuba y la diáspora, Punto y Coma conserva público, catálogo reconocible y una ruta de presentaciones que mantiene viva la marca.

