Tras siete años del trágico accidente donde casi pierde la vida, volvemos a saber de la actriz cubana Patricia Ramírez González. La joven se encuentra en estado neurovegetativo, según entrevista concedida por su madre.
En conversación con el periódico Escambray de Sancti Spíritus, Nilda González, su madre, dijo que su hija entiende cuando le hablan y logran comunicarse a través de los ojos. “Me río con ella y me hace así con los ojitos y siento como que me está entendiendo y eso me da alegría, lo disfruto”.
En abril de 2014, Patricia fue víctima de un accidente en la Avenida 31. Un auto se estrelló contra la puerta del carro donde estaba la actriz. El impacto le provocó múltiples traumas craneales y diversas fracturas que la llevaron a 58 días en terapia intensiva y 28 en coma profundo.
Luego, en 2015, llegó al Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) donde estuvo hospitalizada durante tres años. “Todo fue muy duro: entrar diario a una terapia y escuchar que tiene muerte neurológica…, no lo aceptas. Le decía a un médico pinareño: ¡Ay!, doctor, ¿me está diciendo que me tengo que ir preparando porque mi hija va a morir?”, comentó su madre.
Patricia Ramírez González fue sometida a un programa terapéutico multifactorial con expertos en Logopedia, Defectología y Acondicionamiento Físico General, Magnetoterapia, Laserterapia y Electroestímulos.
Tenía 23 años en el momento del accidente. En ese momento formaba parte del elenco de la telenovela Cuando el amor no alcanza, donde interpretaba el personaje de Leida. Al ser reemplazada por la actriz Angélica María González se conoció sobre el accidente. Poco después la noticia se difundió en redes sociales y en varios medios de prensa.
Actualmente Patricia se encuentra viviendo en Sancti Spíritus, su madre la cuida. “A veces me pongo a llorar, sufro con las curas fuertes en las escaras, tiene que ser así, pero me duele. En la noche me levanto, le doy una Aspirina, una Duralgina, porque imagino que tiene dolor”.
En casa, dice su madre, evitan que ella los escuche llorando pues tiene cierta percepción auditiva y notan cambios en su semblante. “Hay días que está más comunicativa. Otros, no tanto”
“He soñado que se levantó de esa cama. Pero, asumo esta Patri. Nadie disfruta un estado como este, pero la disfrutas cuando la vistes, cuando le hablas de su hermano, cuando entras a la habitación. Porque lo que tú tienes ahora es tu hija y tienes que aprender”.

