
Este sábado, le fue entregado al cantautor cubano Amaury Pérez Vidal el Premio Nacional de la Música 2025 en una ceremonia celebrada en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. Sin embargo, en redes sociales ya circulan otros nombres que pudieron ser “mejor opción”.
La investigadora y musicóloga cubana Rosa Marquetti cuestionó públicamente los criterios del Premio Nacional de Música de Cuba, señalando que el galardón excluye a músicos fallecidos y a aquellos que residen fuera del país, lo que, a su juicio, limita el reconocimiento real del patrimonio musical cubano.
En una publicación difundida en redes sociales, Marquetti recordó que, según la información oficial disponible, el premio se otorga únicamente a músicos vivos y residentes en Cuba por el conjunto de su obra. Esa condición, vigente desde su creación en 1997, deja fuera a figuras fundamentales.
Entre los nombres excluidos se mencionan referentes como Benny Moré, Ernesto Lecuona, Celia Cruz, Arsenio Rodríguez y Ignacio Piñeiro. Y también se hace referencia a figuras vivas con reconocimiento global como Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval.
Además, el director y productor teatral Ulises Aquino Guerra destacó el nombre de Rembert Egues como un destacado compositor, arreglista y director de la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro acompañando a Alicia Alonso y al Ballet Nacional de Cuba. Y en los comentarios varios internautas confirman que otorgarle el premio a Egues sería un “acto de plena justicia”.
El reconocimiento a Amaury Pérez fue divulgado por la Presidencia de Cuba en redes sociales, donde compartieron imágenes del momento de la entrega. En el material aparecen Abel Prieto, el trovador Silvio Rodríguez y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien se muestra conmovido. También se observa al ministro de Cultura, Alpidio Alonso, encargado de otorgar la distinción.
A lo largo de su carrera, Pérez ha mantenido una postura alineada con las instituciones culturales del Estado. Su vínculo con las principales figuras del poder en la isla, incluido el actual mandatario y su círculo cercano, así como su afinidad con el liderazgo político, lo ubican entre los creadores que respaldan de forma pública el modelo vigente.
En octubre pasado, durante la ceremonia en La Habana donde recibió la Distinción Maestro de Juventudes —concedida por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) por su trayectoria—, evocó a Fidel Castro como “su amigo, el Comandante en Jefe”. Esa declaración provocó reacciones y abrió debate tanto dentro del país como en la diáspora.
El señalamiento de quienes han publicado sus impresiones sobre esta premiación cuestiona el impacto de estos criterios de selección y su capacidad para reflejar la amplitud real de la música cubana. Maquetti señaló que el reconocimiento debería basarse exclusivamente en la obra artística y no en condiciones administrativas o de residencia, ya que la música cubana continúa desarrollándose fuera del territorio nacional.


Solo una cosa:
Consider estúpido una y mil veces meter la política dentro del arte.
La política es sucia, cochina y mucho más,
El arte es talento que se adquiere sin pedirlo ni comprarlo.
Separen la política del arte por favor.
Que momento mas especial para hacer Kabum Kabum pum pum y crear una nueva generacion de musivcos y politicos fantoches. Nada otro dia sera.