
Elián González, conocido mundialmente tras protagonizar en 1999 un conflicto migratorio entre Cuba y Estados Unidos, reapareció públicamente en La Habana para rendir culto a la personalidad del fallecido dictador Fidel Castro.
El acto tuvo lugar esta semana en el Centro Fidel Castro Ruz, en ocasión del 25 aniversario de su retorno a Cuba desde Miami, luego de que junto a su madre y otro grupo de cubanos intentaran llegar a la Florida como balseros.
González, único sobreviviente de aquel naufragio, ahora es diputado del régimen y empresario con negocios. En declaraciones al noticiero de la televisión oficialista, describió a Castro como su “abuelo”, “amigo” y “protector”, a quien le debe “haber regresado a mi familia, mi tierra y el corazón de los cubanos”.
Durante su intervención, exaltó el papel del tirano en su vida personal y afirmó que jamás se ha arrepentido de vivir en Cuba. Ahora, el joven, de 31 años y con estudios en la escuela militar Camilo Cienfuegos (Camilitos), goza de privilegios, como crear una Mipyme a su nombre.
En la ceremonia oficialista, González sostuvo que la lucha impulsada por Fidel Castro para regresarlo a Cuba tras su llegada a EEUU en 1999 demostró “cómo el pueblo cubano puede unirse y ser un ejemplo mundial”. Su discurso, perfectamente alineado con la narrativa oficialista, subrayó su compromiso permanente con el régimen castrista.
Por su parte, René González Barrios, director del Centro Fidel Castro, calificó la batalla por Elián como “uno de los principales hechos históricos del continente”. Aseguró que tanto Elián como su padre, Juan Miguel González, “jamás traicionaron la confianza depositada por el pueblo cubano y Fidel”.
La reaparición pública de Elián ha causado fuertes críticas, especialmente entre la comunidad cubana en el extranjero, que lo señala como un símbolo del adoctrinamiento del régimen. Mario J. Pentón, reconocido periodista en el exilio, criticó duramente a González, acusándolo de aprovecharse económicamente de la crisis cubana con negocios privilegiados, mientras “vive del hambre del pueblo”.
Miles de comentarios en redes sociales se sumaron a esta crítica. Usuarios como Diana Blanco enfatizaron que Elián debería honrar a su madre, quien murió ahogada intentando sacarlo de la dictadura. “Su madre perdió la vida para darle un futuro mejor”, escribió.
Otros usuarios denunciaron que el régimen usó el caso de Elián para gastos millonarios en propaganda y movilizaciones masivas, mientras el pueblo enfrentaba necesidades básicas. “Su causa desangró al pueblo cubano”, apuntó Yamilet Vicente.
Además de su cargo político, Elián González es propietario de una Mipyme que, según denuncian varios usuarios en redes, recibe privilegios estatales que no están al alcance de los emprendedores cubanos que no están vinculados al régimen. Comentarios en Facebook revelaron que su negocio, dedicado a la producción de barquillos, forma parte de los emprendimientos priorizados por el gobierno.
La polémica se avivó más al conocerse detalles sobre sus propiedades y estilo de vida. Jacqueline Rodríguez Blanco afirmó que González vive en una lujosa residencia en Matanzas, renovada con recursos que la población no consigue. “Le hicieron piscina y ventanas nuevas, mientras no hay cemento para el pueblo”, denunció.
El consenso entre la comunidad es que Elián representa la continuidad ideológica y el usufructo económico a costa de la miseria del pueblo cubano. “Es un privilegiado, por eso lame la bota de quien oprime al pueblo”, escribió otro usuario identificado como Raúl García.
Pobre Elian
desde chiquito ya se sabia que era un degenerado pero lo cogieron en miami para hacer politiqueria de la varata que siempre hacen