
Recientes operativos en La Habana han generado preocupación entre los cubanos que utilizan Internet satelital Starlink, un servicio de SpaceX que no cuenta con la autorización del Gobierno cubano.
Un testigo de estos operativos, quien prefirió mantenerse en el anonimato, compartió a Periódico Cubano cómo agentes de la Seguridad del Estado, acompañados de un técnico informático, patrullaban su barrio rastreando señales de Starlink.
Estos dispositivos, que requieren una vista directa al cielo para funcionar, se han convertido en una alternativa “ilegal” para acceder a internet en Cuba, burlando la censura del monopolio estatal Etecsa.
El testigo relató que los operativos en su barrio han incluido patrullas equipadas con equipos especializados para detectar las señales de Starlink. “Vi cómo los agentes localizaban las antenas en varias casas; ya habían decomisado varios dispositivos”, explicó.
La fuente indicó que, tras acabado el operativo, los comentarios en el barrio eran que los implicados habían recibido multas de hasta 100.000 pesos cubanos. Periódico Cubano revisó las leyes actuales del régimen castrista y no existe un basamento que permita a la autoridad aplicar sanciones de tan elevada cuantía.
Este tipo de redadas forman parte de la creciente campaña del Gobierno cubano para erradicar el uso de tecnologías no autorizadas. Según el Ministerio de Comunicaciones, el uso de Starlink es ilegal en Cuba porque no ha recibido la licencia correspondiente para operar en la isla.
El Gobierno cubano ha emitido varias advertencias sobre el uso no autorizado de Starlink. A través de un comunicado oficial, la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico (UptcerCuba) destacó que el servicio de internet satelital violaba la normativa internacional de telecomunicaciones, ya que opera sin la coordinación adecuada con las autoridades cubanas.
En su post, el régimen recalca que la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) otorga a cada país soberanía sobre su espectro radioeléctrico, lo que significa que cualquier operación sin la debida autorización es considerada ilegal.
Las antenas que tienen los cubanos son introducidas al país de contrabando. Aunque sí funcionan en Cuba, pues el servicio es satelital y solo depende de que la antena encuentre a un satélite orbitando la Tierra, no se puede contratar desde Cuba. Los que disfrutan de esa conexión tienen familiares y amigos que les pagan la mensualidad desde el exterior.
En marzo de 2026, Elon Musk utilizó su cuenta en X (antes Twitter) para confirmar que Starlink funcionaba en Cuba, aunque aclaró que el servicio no podía ser vendido allí. Este comentario desmintió los rumores de una activación gratuita de Starlink en la isla, como se había especulado en ciertos medios cubanos.
Recientemente, en medio de las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba, la delegación de la administración de Donald Trump propuso llevar el servicio de Starlink a la isla como parte de una iniciativa para ofrecer “internet gratuito, confiable y rápido”. La propuesta fue rechazada por la parte cubana.