
El régimen cubano desató una ola represiva para impedir que periodistas, activistas y opositores políticos asistieran a la recepción organizada por la Embajada de Estados Unidos en La Habana con motivo del Día de la Independencia.
Según informes, la medida incluyó arrestos domiciliarios y detenciones arbitrarias a lo largo y ancho del país, con el objetivo de aislar a la disidencia y frenar el contacto con diplomáticos estadounidenses.
Entre los afectados por estas restricciones se encuentran figuras clave de la oposición cubana como Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, el escritor Ángel Santiesteban, la periodista Camila Acosta y el médico y activista Oscar Elías Biscet.
Además, se reportaron operativos en varias provincias, como Villa Clara, Pinar del Río y Cienfuegos, donde se impidió a los opositores trasladarse hacia la capital para participar en el evento.
Los arrestos se producen en un contexto de creciente tensión entre los gobiernos de Cuba y EEUU. Las autoridades cubanas parecen haber incrementado sus esfuerzos por bloquear cualquier tipo de interacción entre la disidencia y los diplomáticos estadounidenses, buscando silenciar las voces disidentes y minimizar la visibilidad de cualquier acto de oposición.
La represión no solo afectó a los opositores políticos, sino también al ámbito cultural. El encargado de negocios de la Embajada de EEUU en Cuba, Mike Hammer, denunció este miércoles que la cantante cubana invitada a interpretar el himno de Bayamo durante la recepción fue presionada por el régimen para que no asistiera al evento.
Ante esta situación, Hammer hizo un llamado a los asistentes para que improvisaran el himno nacional cubano, subrayando la lamentable situación de represión desatada por el régimen cubano para impedir la celebración del Día de la Independencia del país norteño.
Fuentes cercanas al hecho revelaron a Martí Noticias que no solo la cantante fue presionada, sino también otros músicos que habían sido invitados para amenizar el evento. Esta estrategia parece formar parte de una táctica del régimen cubano para coartar la libertad de expresión y aislar cualquier acto que pueda ser percibido como un desafío a su autoridad.
Las recientes acciones represivas de Cuba ocurren en un contexto de creciente fricción entre el gobierno de la isla y la administración estadounidense.
En días recientes, el presidente estadounidense Donald Trump firmó un nuevo Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM, por sus siglas en inglés) para fortalecer la política de su gobierno hacia Cuba.
De acuerdo con un comunicado difundido en el sitio web de la Casa Blanca, esta medida restablece los fundamentos de su estrategia de “máxima presión” que se implementó durante su primer mandato. El memorando establece una serie de acciones y sanciones destinadas a intensificar la presión sobre el régimen cubano.