
La viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, admitió este jueves la paralización del diálogo bilateral con Estados Unidos y acusó a la Administración Trump de intensificar la presión para agravar la crisis en la isla.
La funcionaria diplomática afirmó en una comparecencia pública que “no ha habido mucho progreso” en los contactos recientes entre ambos gobiernos.
⚠️⚠️El régimen cubano reconoce que el diálogo con EE.UU. está prácticamente congelado
Josefina Vidal admitió que “no ha habido mucho progreso” con Washington y acusó a la Administración Trump de intensificar la presión económica, energética y política contra la isla.
Aunque… pic.twitter.com/MrtZ6JKTfe
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 28, 2026
Además, Vidal expresó dudas sobre la “responsabilidad y seriedad” de Washington frente al proceso de negociación.
Las declaraciones oficiales ocurren durante una escalada de presión impulsada por la Casa Blanca. Esta estrategia estadounidense incluye nuevas sanciones económicas directas contra el Grupo de Administración Empresarial (GAESA), controlado por las Fuerzas Armadas cubanas.
La política de Washington también contempla un estricto bloqueo petrolero para limitar los suministros energéticos.
Simultáneamente, el gobierno estadounidense inició investigaciones sobre las redes de influencia del régimen en el exterior para neutralizar sus operaciones.
En este contexto de tensión, en las últimas horas se conoció que tropas del Comando Sur de Estados Unidos estarían desplegadas ante un eventual colapso institucional y social dentro de Cuba.
A pesar de este escenario adverso, la viceministra aseguró que el canal de comunicación oficial entre ambos países “se mantiene abierto”. Sin embargo, contrastó esta disposición diplomática con las políticas punitivas implementadas por la contraparte norteamericana.
Vidal acusó a la administración estadounidense de aplicar “medidas coercitivas muy dañinas” contra el sistema financiero del país caribeño.
La diplomática señaló una contradicción entre el discurso público de Washington y sus acciones concretas. “Se están usando todas las herramientas para tratar de doblegar al país”, añadió la funcionaria.
Las autoridades de La Habana responsabilizan directamente a estas sanciones por la escasez generalizada de recursos. La población cubana enfrenta una profunda contracción económica marcada por la falta de divisas y el desabastecimiento comercial.
A este déficit financiero se suma una grave crisis energética a nivel nacional. Los cortes de electricidad paralizan las actividades diarias debido a la falta de combustible importado y el deterioro de las plantas generadoras.
La Casa Blanca defiende su estrategia de máxima presión como una herramienta política legítima. El objetivo declarado por Estados Unidos es limitar los recursos que sostienen al aparato estatal, militar y de inteligencia cubano.