
El gobierno totalitario de Nicaragua informó este fin de semana de la excarcelación de decenas de personas, en una decisión anunciada de manera oficial como parte de los actos por los 19 años de Daniel Ortega en el poder, pero que muestra claros signos de estar forzada por las tensiones con Estados Unidos.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido cifras precisas ni un listado completo de las personas liberadas. Sin embargo, el diario opositor La Prensa logró confirmar la salida de prisión de varios detenidos considerados presos políticos.
Entre ellos destacan Jessica Palacios, Armando Bermúdez Mojica, Olga María Lasra Rojas, Mauricio Alonso Estrada, Mario Rodríguez Serrano, Pedro López Calero, María José Rojas, Óscar Velásquez Sánchez y el pastor evangélico Ruddy Palacios, por cuya liberación había abogado en reiteradas ocasiones el gobierno de Estados Unidos.
La liberación se produjo horas después de que la embajada estadounidense en Managua publicara un mensaje en redes sociales contrastando la situación nicaragüense con la de Venezuela, donde recientemente fueron liberados numerosos presos políticos.
En su declaración, la sede diplomática señaló que en Nicaragua más de 60 personas continúan detenidas o desaparecidas de manera injusta, incluyendo líderes religiosos, trabajadores de iglesias, ancianos y personas enfermas, y subrayó que no puede haber paz sin libertad.
Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos. En Nicaragua, más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. ¡La paz solo es posible con libertad! https://t.co/XKoDmuvNJ8
— USEmbassy Nicaragua (@USEmbNicaragua) January 9, 2026
De acuerdo con reportes de prensa, la última liberación de detenidos por motivos políticos en Nicaragua había ocurrido en noviembre de 2025. En aquel momento, varias de las personas beneficiadas no recuperaron plenamente su libertad, sino que fueron trasladadas a un régimen de casa por cárcel, bajo estrictas condiciones de vigilancia.
El anuncio del Ejecutivo nicaragüense ocurre en un contexto regional marcado por movimientos políticos de alto impacto, como el reciente operativo estadounidense en Venezuela, que culminó con el arresto de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ese hecho ha tenido repercusiones en distintos gobiernos de América Latina y ha reforzado la presión de Washington sobre regímenes autoritarios de la región.
Aunque el presidente Donald Trump no se ha referido de manera directa al gobierno de Ortega, en los últimos días se han multiplicado las señales de tensión diplomática. Tres días después de la captura de Maduro, la embajada de EEUU en Nicaragua difundió una frase del mandatario estadounidense en la que afirmaba que su país busca “rodearse de buenos vecinos, estabilidad y energía”.
Asimismo, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado criticó públicamente los 19 años de Ortega en el poder, señalando que lo que debía ser un mandato democrático de cinco años derivó en una permanencia indefinida, y cuestionó la consolidación de lo que calificó como una dinastía política.
Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos y sectores opositores continúan exigiendo la liberación total de los presos políticos que, aseguran, aún permanecen en las cárceles del país.
Hoy, la brutal dictadura Murillo-Ortega “celebra” 19 años de lo que debía haber sido un mandato democrático de cinco años. Los nicaragüenses votaron por un presidente en el 2006, no por una dinastía ilegítima vitalicia. Reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no…
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) January 10, 2026


Ese es un camaján viejo y está viendo las bardas de los vecinos arder.