
El reguetonero cubano Osniel Andrés Cobarrubia Alfonso, conocido como LKimii, expresó su preocupación sobre la situación migratoria que enfrenta en Estados Unidos bajo la orden I-220A.
Durante una entrevista con Univisión, el artista habló sobre las limitaciones y desafíos que impone este documento a los migrantes cubanos.
El intérprete de No sé si te conté manifestó su esperanza de que en el futuro él y otros cubanos en su situación puedan recibir una oportunidad que les permita reunirse con sus familias y disfrutar de mayores libertades.
“Allá arriba hay un Dios, y si hoy nos tocó una I-220A, espero que en un futuro nos toque un parole, o alguna posibilidad no solo para mí, sino para muchos cubanos que tienen I-220A y no pueden ni siquiera ver a su familia”, declaró el reguetonero.
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El artista subrayó el impacto emocional de vivir sin un estatus migratorio regular, destacando la ansiedad y el estrés que genera la falta de documentación. “Cuando eres inmigrante, choca mucho. Cuando no tienes papeles, llega un punto en que todo te causa ansiedad y estrés”, añadió.
En la conversación también participó su manager, Abel L. Pelu, quien relató que han ofrecido varios conciertos gratuitos en el sur de la Florida, buscando transmitir un mensaje positivo a la comunidad inmigrante.
Según explicó, han sido reconocidos por los comisionados de Miami, quienes les han agradecido su contribución artística y su ejemplo de esfuerzo.
También expresó su frustración ante la desigualdad en el trato a los inmigrantes, al ver a personas con antecedentes negativos obtener un parole, mientras que quienes se esfuerzan por mejorar quedan atrapados con la I-220A.
Sigo trabajando para lograr que los miles de cubanos con la I-220A puedan solicitar la Residencia Permanente a través de la Ley de Ajuste cubano.
¡No los he olvidado! Esperen cosas nuevas en septiembre. pic.twitter.com/mGLTqpnNTS
— María Elvira Salazar 🇺🇸 (@MaElviraSalazar) August 23, 2024
Ambos coincidieron en que el documento les impide desarrollar plenamente su carrera musical, ya que esta forma migratoria les prohíbe salir de Estados Unidos, limitando su participación en giras internacionales.
“Las palabras no me alcanzan para explicar lo que siento, pero sé que necesitamos la libertad de hacer lo que queramos si estamos en un país”, concluyó Cobarrubia, quien reiteró su deseo de tener la oportunidad de alcanzar sus sueños.
La situación de los cubanos con I-220A ha captado la atención de la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, quien se comprometió a seguir luchando por los derechos de estos migrantes.
En un mensaje reciente, Salazar aseguró que trabaja para que los cubanos que ingresaron a Estados Unidos bajo la orden de libertad bajo palabra puedan acogerse a la Ley de Ajuste Cubano y obtener la residencia permanente.

