
Tras su arresto por motivos migratorios, la primera imagen del reguetonero cubano Abel Díaz Rodríguez, conocido artísticamente como El Chulo, salió a la luz este jueves tras varias semanas de incertidumbre sobre su situación en Estados Unidos.
El artista fue arrestado a inicios de este año y permanece bajo custodia mientras avanza su proceso de deportación. La fotografía fue difundida por la cuenta Un Martí To Durako. En la imagen, el cantante aparece relajado y sonriente, con el rostro más lleno, junto a otro hombre identificado en comentarios como Markito Sangrimoto.
Es la primera prueba visual de su estado desde que trascendió la detención, y justo sale unos días después de que la abogada del artista dijera para los medios que Rodríguez había sido golpeado en prisión y sacado de la celda en el centro de detención de “Alligator Alcatraz”.
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El arresto del reguetonero responde a un proceso migratorio pendiente desde hace años y a presuntos vínculos con la pandilla Latin Kings, según información divulgada por autoridades federales.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo identificó como “miembro activo conocido” de esa organización y lo catalogó como inmigrante indocumentado con antecedentes criminales. De acuerdo con esa agencia, Díaz Rodríguez ingresó a EEUU de forma legal, pero luego acumuló cargos que lo ubicaron en la categoría de “alto riesgo”.
Registros judiciales citados por las autoridades indican que en 2017 fue condenado por intento de asesinato en segundo grado y agresión agravada con arma mortal.
Tras esa sentencia, un tribunal de inmigración ordenó su deportación definitiva el 1 de octubre de 2018. La expulsión no se ejecutó en ese momento y el cantante permaneció en territorio estadounidense durante varios años más.
La situación legal del artista se remonta incluso a 2013 o 2014, cuando enfrentó un incidente en Tampa, Florida, en el que estuvo involucrado en un altercado donde se mencionó el uso de un arma de fuego. Ese episodio derivó en consecuencias migratorias que quedaron pendientes.
Aunque cumplió la condena impuesta por ese hecho, la orden de deportación permaneció vigente. Durante años residió en EEUU con ese proceso abierto, lo que lo llevó a evitar poner bienes a su nombre.
Con el tiempo, trascendió que adquirió varias propiedades y comenzó a alquilarlas como parte de una actividad comercial, pese a la vulnerabilidad de su estatus migratorio.
Especialistas en inmigración señalan que cuando existe una orden final de deportación sin ejecutar, las autoridades pueden proceder a la detención en cualquier momento, sin necesidad de un nuevo proceso judicial.
El caso ha generado reacciones entre seguidores del género urbano cubano, especialmente en el exilio. En redes sociales abundan mensajes de apoyo y llamados a orar por el cantante.
El Chulo es una figura conocida dentro del reguetón cubano fuera de la Isla. En los últimos años mantuvo presencia activa en escenarios y plataformas digitales, lo que amplificó el impacto de su arresto entre la comunidad cubana en el exterior.

