
El gobierno de Donald Trump anunció una nueva medida para proteger sus fronteras ante la migración irregular. Ahora, se implementarán restricciones de visas a funcionarios extranjeros que faciliten el tránsito de indocumentados hacia el territorio estadounidense.
La medida, presentada por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca presionar a gobiernos extranjeros para que refuercen sus controles fronterizos. “Los países a lo largo de las rutas migratorias deben hacer su parte para prevenir y disuadir el tránsito de extranjeros ilegales”, señaló el funcionario cubanoamericano.
El Departamento de Estado (DOS, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado en el que se especificó que la nueva política se aplicará a funcionarios de inmigración, aduanas, aeropuertos y puertos que faciliten el tránsito de migrantes indocumentados.
La medida se suma a la política 3C, ampliada en 2024, que sanciona a agentes del sector privado que presten servicios de transporte y viaje a migrantes sin visa. El DOS advirtió que estas sanciones seguirán vigentes hasta que los funcionarios implicados refuercen las leyes migratorias en sus respectivos países.
Countries along migratory routes must do their part to prevent and deter the transit of illegal aliens. @StateDept has instituted a new visa restriction policy for foreign government officials responsible for facilitating the transit of illegal aliens into the United States.…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) March 5, 2025
El anuncio coincide con la política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump, quien ha hecho de la lucha contra la migración irregular una prioridad. En su reciente discurso ante el Congreso, el presidente destacó la reducción de cruces ilegales en la frontera sur.
El republicano aseguró que su declaración de emergencia nacional y el despliegue militar en la frontera contribuyeron a disminuir las entradas irregulares. “Los cruces ilegales el mes pasado fueron los más bajos jamás registrados”, afirmó el magnate.
El exmandatario también pidió a los congresistas la aprobación de un financiamiento para “la mayor operación de deportación de la historia”. Como parte de este plan, el gobierno estadounidenses ha deportado a cientos migrantes en los últimos días, principalmente mexicanos, colombianos y venezolanos.
Decenas de detenidos, oriundos de Venezuela, por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) fueron movilizados a un centro de detención en la base naval de Guantánamo y posteriormente se les trasladó a su país. Una parte de ellos cuentan con antecedentes penales en EEUU.
Respecto a cubanos, la administración republicana únicamente ha realizado un vuelo de deportación a la Isla. En este trayecto fueron devueltos 104 migrantes: 84 hombres, 19 mujeres y un menor de edad, quienes fueron recibidos en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana. Entre los deportados, un individuo fue trasladado a un órgano de investigación por su presunta implicación en actividades delictivas antes de salir de la Isla.

