
Obreros retiraron este jueves el nombre “Royalton” de la fachada del Hotel Paseo del Prado, en La Habana, una de las instalaciones que era administrada por la cadena canadiense Blue Diamond Resorts hasta que la empresa decidió su salida de Cuba ante el riesgo de sanciones por parte de Estados Unidos.
El momento fue captado por el fotorreportero de OnCuba, Otmaro Rodríguez. Las imágenes muestran el desmantelamiento del rótulo en el inmueble ubicado en una de las zonas más emblemáticas de la capital cubana.
La escena refleja de manera gráfica el impacto de las recientes decisiones empresariales que afectan a hoteles vinculados al conglomerado militar GAESA. Washington otorgó hasta el próximo 5 de junio para que firmas extranjeras desvinculen sus operaciones de esta corporación militar o se expongan a posibles sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.
Según reportes periodísticos, alrededor de 50 hoteles propiedad del conglomerado militar estarían siendo abandonados hasta el momento por operadores extranjeros. La cifra podría aumentar en las próximas semanas, debido al deterioro del entorno legal, económico y financiero para las compañías que mantienen negocios en la Isla.
Blue Diamond Resorts confirmó el cierre de operaciones en los 62 hoteles que tenía bajo administración en Cuba, ante el empeoramiento de las condiciones para las empresas extranjeras. La salida fue confirmada a Bloomberg por Duval Communication, firma de relaciones públicas que representa a Royalton Hotels & Resorts en Quebec.
De acuerdo con esa versión, la compañía fue informada el pasado viernes sobre la terminación de las operaciones de Blue Diamond en el país. La cadena administraba más de 12.900 habitaciones en distintos polos turísticos cubanos bajo marcas como Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance.
Entre sus instalaciones más conocidas estaban el Royalton Paseo del Prado y el histórico Hotel Inglaterra, ambos en La Habana. La retirada de la marca en la fachada del Paseo del Prado marca, por tanto, un símbolo visible de la contracción que atraviesa la hotelería internacional en Cuba.
Según el comunicado citado por Bloomberg, la decisión respondió a “una combinación de factores”, entre ellos la reducción y suspensión de vuelos hacia Cuba, los desafíos operativos que afectan al destino y el deterioro de las condiciones para la explotación hotelera.
La medida de Blue Diamond se suma a las recientes salidas de Aston y a la decisión de Meliá de dejar de administrar 15 hoteles en el país. En conjunto, estas decisiones representan uno de los momentos más difíciles para la industria turística cubana en décadas.
Meliá e Iberostar buscan la manera de continuar en Cuba pese a las sanciones
Tras anunciar una retirada parcial de Cuba por el riesgo de sanciones estadounidenses, las cadenas hoteleras Meliá e Iberostar evalúan una fórmula para mantener parte de sus operaciones en los principales polos turísticos de la Isla.
De acuerdo con un especialista que habló bajo condición de anonimato con Diario de Cuba, los departamentos jurídicos de ambas compañías estudian renovar sus contratos de administración hotelera con empresas estatales cubanas que no estén afiliadas a Gaviota, la firma turística perteneciente a GAESA, el conglomerado empresarial militar sancionado por Washington.
A pesar de la reducción de sus operaciones, Meliá aún administra 20 hoteles en Cuba, mientras que Iberostar mantiene seis. Esas instalaciones pertenecen a las cadenas estatales Gran Caribe y Cubanacán, que no figuran entre las entidades alcanzadas por las potenciales sanciones de EEUU.