
Este lunes 27 de abril, la Academia de Ciencias de Estados Unidos retiró un artículo científico publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), firmado por un equipo liderado por el investigador español Mariano Barbacid, tras confirmar que no se declaró un conflicto de intereses relevante al momento de su envío, según adelantó el diario El País y confirmó la agencia EFE.
La decisión se produjo luego de verificar que Barbacid, junto a las investigadoras Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, mantiene vínculos financieros con la empresa Vega Oncotargets, creada para desarrollar terapias dirigidas contra el cáncer de páncreas. Este tipo de relación, de acuerdo con las normas editoriales de la publicación, debe informarse de forma explícita para evitar sesgos en la evaluación de los resultados.
La revista científica hizo pública la retractación y recordó que su política exige transparencia en casos donde existan intereses que puedan influir en la objetividad de los autores o generar ventajas competitivas. En estos escenarios, los trabajos deben presentarse como envíos directos y no bajo las condiciones habituales de revisión.
El estudio retirado había generado expectativa en la comunidad científica tras mostrar resultados prometedores en modelos animales. El equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) logró eliminar en ratones el adenocarcinoma ductal de páncreas, una de las variantes más agresivas de esta enfermedad, mediante una combinación de tres fármacos.
Según los datos expuestos, el tratamiento evitaba la aparición de resistencias y no provocaba efectos adversos relevantes en los ensayos preclínicos.
Durante una rueda de prensa celebrada en enero, Barbacid presentó estos hallazgos ante medios de comunicación, acompañado por investigadoras principales, representantes de la Fundación CRIS contra el cáncer y pacientes. En ese espacio, el científico afirmó que se trataba de la primera estrategia capaz de lograr la curación completa en este tipo de modelos experimentales.
Sin embargo, la omisión del conflicto de intereses encendió alertas dentro de la comunidad académica. La propia Academia de Ciencias de EEUU, de la cual Barbacid es miembro, confirmó que la falta de transparencia en este punto motivó la retirada del artículo.
Polémica en la comunidad médica
Expertos coinciden en que la declaración de intereses resulta clave para garantizar la credibilidad de la investigación científica, en especial en áreas sensibles como el desarrollo de tratamientos oncológicos. Aunque la validez de los resultados no ha sido descartada de forma automática, la retractación obliga a revisar el proceso de evaluación y la presentación de los datos.
Especialistas en integridad científica subrayan que los conflictos de interés no anulan por sí mismos una investigación. La Fundación Española de Ciencia y Tecnología indica que su función consiste en garantizar transparencia y permitir al lector evaluar posibles sesgos. En la misma línea, la editorial Elsevier advierte que no declararlos puede afectar la credibilidad de autores y revistas.
Casos previos ilustran este principio. Las vacunas contra la COVID-19 desarrolladas por Pfizer y Moderna incluyeron vínculos de sus autores sin invalidar los estudios. En contraste, el artículo de Andrew Wakefield sobre autismo y vacunación fue retractado tras revelarse fallos metodológicos y financiación no declarada.
Hasta el momento, ni Barbacid ni las otras autoras han emitido una respuesta pública detallada sobre la decisión. El caso reabre el debate sobre la relación entre la investigación académica y la industria biotecnológica, así como sobre los mecanismos de control que buscan preservar la integridad del trabajo científico.