De todas las dolorosas imágenes que han salido después del paso del huracán Melissa por Cuba, una se hizo viral. Se trata de un hombre que intenta rescatar su televisor de tubo de vidrio de una casa inundada en la provincia de Santiago de Cuba.
La foto, tomada por el fotógrafo Yamil Lage para la agencia AFP, ha recorrido el mundo, mostrando el dramático momento de cómo una persona se aferra a las pocas pertenencias de valor que tenía en su humilde vivienda que quedó bajo agua tras las intensas lluvias generadas por el meteoro.
Cubanos en el exterior y agencias de envío de paquetería a Cuba desde Miami ofrecían reponerle los enceres domésticos al hombre, pero hasta el momento se desconocía su identidad. Según la cubana Olia Muguercia, quien dice ser amiga del damnificado, se trata de Duany Despaine, conocido como Minguito. Ahora, después del huracán, su sobrenombre se amplió: Minguito, el hombre del TV.
La foto fue captada el miércoles 29 de octubre de 2025, en la carretera de la Refinería, en la localidad de Parada, una de las zonas más afectadas por el paso del huracán. A pesar de la tragedia, que dejó su casa completamente bajo el agua, Despaine se encuentra bien, aunque perdió todos sus bienes. La única posesión que le quedó fue la ropa que llevaba puesta en el momento de la inundación.
Olia Muguercia ha sido la encargada de difundir su situación, pues Despaine no tiene ni teléfono celular ni fijo. Muguercia, quien también ha compartido fotos y videos de él, ha puesto a disposición su número de teléfono: +53 63808549, para facilitar la ayuda a Minguito.
Las autoridades locales han reportado que más de 735.000 personas se encuentran en albergues, y la región oriental del país ha sido la más afectada, con viviendas destruidas, caminos bloqueados y edificios dañados.

Las imágenes de la destrucción, con casas inundadas y familias intentando salvar lo poco que quedaba de sus hogares, han conmocionado al mundo. La crisis económica en Cuba se agrava con estos desastres naturales, que suman más desafíos a una situación ya complicada por la escasez de alimentos, energía y otros recursos básicos.
En el Hospital Clínico Juan Bruno Zayas, uno de los más importantes de la región, también se registraron graves daños. Las autoridades informaron sobre cristales rotos, salas de espera en ruinas y estructuras dañadas por las intensas lluvias y vientos.

