
Autoridades de Florida revelaron imágenes relacionadas con un mortal atropello y fuga ocurrido en La Pequeña Habana, el pasado 30 de mayo. La sospechosa de este caso es una mujer de 33 años, identificada como Ivana Gómez.
El fatal accidente ocurrió poco antes de la 1:15 a.m. en la intersección de la 21 avenida del suroeste y la 7 calle, cuando la víctima, identificada como Katrin Carlin, cruzaba la calle a pie y fue atropellada por un vehículo que circulaba a alta velocidad.
Un oficial que fue testigo del accidente comenzó a seguir al vehículo y logró interceptarlo a una cuadra y media del lugar del impacto. “Un BMW azul pasó a gran velocidad. El oficial intentó seguir el vehículo y observó cómo atropellaba a una mujer que cruzaba la calle”, relató el vocero del Departamento de Policía de Miami, Mike Vega.
El agente notó señales claras de que la conductora, Ivana Gómez, estaba bajo los efectos del alcohol, ya que además del fuerte olor, comenzó a decir incoherencias frente a él. Un video recién compartido por la Oficina de la Fiscal Estatal muestra a Gómez ya esposada y sentada en el asiento trasero de una patrulla, mientras los oficiales interactúan con ella.
En la grabación se observa cómo la sacan del vehículo, la registran y luego la vuelven a meter en la patrulla. Sin embargo, el video no cubre los momentos previos al ingreso de Gómez al vehículo policial.
La referida mujer se negó a hacerse la prueba de alcoholemia en el sitio, lo que llevó a las autoridades a obtener una orden judicial para extraerle una muestra de sangre. El informe toxicológico de la muestra reveló que el nivel de alcohol en sangre de Gómez era de 0.162 y 0.159, casi el doble del límite legal de 0.08 en Florida.
A pesar de las pruebas en su contra, Gómez negó haber dicho que había atropellado a “una persona sin hogar”, calificando el incidente como “solo un accidente”, aunque en el informe de arresto se indicó que hizo esa declaración espontáneamente al momento de ser detenida.
El vocero policial, Mike Vega, hizo un llamado a los conductores para que no abandonen la escena en caso de un incidente, subrayando que las consecuencias legales de hacerlo son severas.
“Siempre le recordamos a la comunidad: si se ven envueltos en un accidente, no huyan. Ahora esta mujer enfrenta cargos por dejar la escena de un accidente con una víctima fatal”, señaló el agente.
Gómez enfrenta cargos de huir de la escena de un choque con una muerte, homicidio vehicular y manejar bajo la influencia del alcohol (DUI).
En Florida, el homicidio involuntario causado por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI) se considera un delito grave de segundo grado. Las penas para este tipo de delito pueden incluir hasta 15 años de prisión, además de multas que pueden alcanzar los 10.000 USD.
La pena mínima de prisión para este delito es de cuatro años, aunque la sentencia final puede ajustarse según las circunstancias específicas del caso. Además, se pueden imponer sanciones adicionales, como la suspensión de la licencia de conducir, la instalación de un dispositivo de bloqueo de encendido en el vehículo y un período de libertad condicional.

