
El Departamento de Guerra de Estados Unidos reveló imágenes de la captura del buque petrolero Aquila II en el océano Índico. Esta embarcación es una de las 16 que abandonaron Venezuela tras el arresto del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.
El Aquila II, un petrolero con bandera panameña registrado a nombre de una empresa con sede en Hong Kong, había evadido las restricciones estadounidenses durante semanas apagando su transpondedor con el fin de ocultar sus movimientos en el Caribe.
La operación en el Índico representa una extensión significativa de la estrategia estadounidense. Desde diciembre de 2025, Washington aplica una cuarentena marítima a los petroleros sancionados como parte de la denominada Operación Lanza del Sur, diseñada para cerrar las rutas de estos buques.
En un mensaje difundido en la red social X, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, explicó que la operación se ejecutó “sin incidentes” y forma parte de lo que Washington califica como la “cuarentena” marítima impuesta por el presidente Donald Trump contra buques sancionados que viajan hacia o desde Venezuela.
When the @DeptofWar says quarantine, we mean it. Nothing will stop DoW from defending our Homeland — even in oceans halfway around the world.
Overnight, U.S. military forces conducted a right-of-visit, maritime interdiction and boarding on the Aquila II without incident in the… pic.twitter.com/kYVAQC5io9
— Department of War 🇺🇸 (@DeptofWar) February 9, 2026
“Ninguna otra nación del planeta Tierra tiene la capacidad de imponer su voluntad en ningún ámbito. Por tierra, aire o mar, nuestras Fuerzas Armadas los encontrarán e impartirán justicia. Se quedarán sin combustible mucho antes de que puedan escapar de nosotros”, dice el comunicado de dicho departamento.
Un video de la captura muestra el posicionamiento de un helicóptero de combate sobre la referida embarcación. Posteriormente, militares armados descendieron al navío y pusieron bajo arresto a la tripulación.
En diciembre del año pasado, la administración de Donald Trump incautó al buque Skipper tras su salida de Venezuela. Washington argumentó que la embarcación formaba parte de una red ilícita destinada a financiar actividades terroristas.
Caracas calificó el abordaje y decomiso como un acto de “piratería internacional”. El siete de enero de 2026, las fuerzas norteamericanas realizaron operaciones simultáneas en el Atlántico Norte y el Caribe para incautar dos petroleros adicionales.
Uno de ellos, el Bella 1 intentó evadir el abordaje cambiando su bandera a la de Rusia. Pese a que un submarino de este país escoltaba la embarcación, las fuerzas estadounidenses procedieron con el abordaje tras obtener órdenes judiciales de decomiso.
Simultáneamente, a la presión sobre los buques petroleros, las fuerzas militares de EEUU han intensificado sus operaciones contra embarcaciones menores en el Caribe.
Estas acciones, dirigidas principalmente contra lo que Washington clasifica como “narco-lanchas”, han contado con la participación de portaaviones, destructores y aviones de combate F-35, lo que ha aumentado significativamente la presencia militar estadounidense en la región.
El Departamento de Guerra ha subrayado que su política de “estrangulamiento total” sobre las exportaciones petroleras venezolanas y el tráfico ilícito marítimo se mantendrá, como parte de su estrategia para evitar que actores ilegales y sus aliados desafíen la supremacía de EEUU en las aguas internacionales.

