
Por primera vez, desde el agravamiento de la crisis energética en Cuba por las medidas de Washington, el Gobierno ruso confirmó el envío de combustible a la Isla bajo el concepto de ayuda humanitaria.
El ministro de Energía de Rusia, Sergei Tsivilev, hizo el anuncio durante una conferencia de prensa, sin proporcionar detalles sobre los volúmenes ni las condiciones del suministro.
La noticia llega poco después de que el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, expresara que la situación energética en Cuba es alarmante y criticara la política de Estados Unidos hacia el país.
Peskov también mencionó que Moscú mantiene contactos intensivos con La Habana y que ha ofrecido ayuda humanitaria, sin entrar en detalles específicos. Informes de inteligencia marítima han sugerido que Rusia podría estar enviando petróleo a Cuba de manera encubierta.
El anuncio de Moscú coincide con una nueva modificación de las regulaciones del Departamento del Tesoro de EEUU, que ahora prohíbe explícitamente que Cuba reciba crudo o productos petrolíferos de origen ruso.
Esta medida forma parte de las sanciones de Washington a Rusia y coloca a Cuba en la misma categoría que Corea del Norte y Crimea para transacciones relacionadas con hidrocarburos provenientes de Moscú.
Según datos de LSEG, una firma de seguimiento de buques, solo dos cargueros con crudo importado han llegado a puertos cubanos en lo que va de 2026. En un caso reciente, un petrolero con combustible destinado a Cuba desvió su ruta hacia Trinidad y Tobago, según informaron las autoridades marítimas.
Esta semana se informó que el tanquero Sea Horse, con bandera de Hong Kong y cargado de petróleo ruso, habría descargado su carga en un puerto cubano, eludiendo los controles y las advertencias de Donald Trump.
Según la firma de inteligencia marítima Windward, el tanquero logró ingresar de manera clandestina a Cuba y descargó aproximadamente 190.000 barriles de diésel ruso a principios de marzo.
Para hacerlo, manipuló las señales de posicionamiento global (GPS), lo que le permitió convertirse en un barco fantasma en medio del océano Atlántico. La información revelada indica que el buque cargó gasóleo mediante una transferencia barco a barco en Chipre a principios de febrero.
Luego, reportó un rumbo hacia Cuba, pero inmediatamente cambió su destino a “Gibraltar for orders”, una práctica náutica utilizada para señalar que la embarcación quedará a la espera de nuevas instrucciones. Este cambio de rumbo desvió la atención sobre la verdadera trayectoria del tanquero.
Mientras tanto, la isla sigue enfrentando apagones prolongados, que se han convertido en una constante en la vida diaria de los cubanos. Estos cortes de energía se han intensificado debido a las fallas imprevistas en las centrales termoeléctricas del país.
EEUU ha enviado cerca de 30.000 barriles de petróleo a Cuba
Según un informe de la agencia Reuters, los proveedores de EEUU han enviado aproximadamente 30.000 barriles de petróleo a Cuba en lo que va del año.
Estos envíos representan los primeros suministros directos al sector privado cubano, que quedó excluido de las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump. A su vez, el régimen castrista autorizó a estas empresas privadas a adquirir el combustible necesario para sus actividades comerciales.
El envío, equivalente a 1,27 millones de galones (4,8 millones de litros) de combustible, fue aprobado por el Departamento de Estado de EEUU como parte de una estrategia para apoyar a las pequeñas y medianas empresas privadas en Cuba, en un esfuerzo por aislar aún más al régimen comunista.