
El sacerdote cubano Yuniel Alfonso Quintero, conocido entre los fieles como “Lolo”, registró una mejoría el miércoles 22 de abril, un día después de caer del techo de una iglesia en Cienfuegos.
El párroco permanece hospitalizado, bajo vigilancia médica, mientras la comunidad católica sigue pendiente de su evolución y espera que pueda ser operado de la cadera cuanto antes.
De acuerdo con el parte divulgado por la Diócesis de Cienfuegos, el religioso se mantiene estable y ha recuperado casi por completo la memoria. El vicario general, padre Manel Homar Toboso, precisó que “actualmente se expresa con claridad y presenta buen ánimo, lo cual refleja una evolución favorable”.
El informe también señala que el sacerdote sigue en espera de una intervención quirúrgica por la fractura de cadera.
A la vez, las posibles lesiones asociadas a un traumatismo craneal empiezan a descartarse, un dato que ha aliviado parte de la tensión entre los fieles de Rodas y de otras zonas de la provincia. La diócesis, por ahora, ha pedido mantener la oración y aguardar nuevos partes médicos.
¿Qué se sabe del accidente?
La caída ocurrió el martes 21 de abril. Tras el accidente, Quintero fue ingresado de urgencia en la sala de terapia intensiva del Hospital General Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima, con fracturas en la cadera y el cráneo, además de otras posibles lesiones menores en una extremidad.
Hasta ahora no ha trascendido una explicación oficial sobre las circunstancias exactas del hecho. Esa falta de información mantiene abiertas varias preguntas. No está claro si el sacerdote realizaba algún trabajo en la cubierta del templo o si intervino otro factor.
Lo confirmado es que el caso ha golpeado a una comunidad religiosa ya castigada por la precariedad material que atraviesa la isla, donde incluso los inmuebles de valor patrimonial arrastran años de abandono.
Deterioro de iglesias en Cuba
Lo ocurrido dejó en evidencia el deterioro estructural de muchos templos en Cuba. Reportes recientes han advertido que varias iglesias presentan daños acumulados por filtraciones, falta de mantenimiento y el impacto de fenómenos meteorológicos, una realidad inseparable del deterioro general que el sistema ha dejado en pie en todo el país.
Un antecedente cercano ocurrió en junio de 2025, cuando parte de la cruz de la iglesia San Antonio de Padua, en Cárdenas, se desplomó y dejó a dos personas heridas. Según reportes de entonces, la estructura mostraba señales visibles de deterioro desde hacía años.
El accidente del padre Quintero se produjo, además, en una semana dolorosa para la Iglesia católica cubana. El pasado 17 de abril, falleció en La Habana, a sus 84 años, monseñor Jorge Enrique Serpa Pérez, obispo emérito de Pinar del Río.
Ordenado sacerdote en Bélgica en 1968, el régimen cubano le impidió regresar a su país durante 31 años, por lo que ejerció su ministerio en Bogotá hasta 1999.