
Las autoridades de Guantánamo reclamaron este sábado a los diez municipios de la provincia elevar de inmediato los depósitos de efectivo en las sucursales bancarias.
La orden fue emitida durante una audioconferencia encabezada por dirigentes del Partido Comunista y del Gobierno territorial, ante la falta de liquidez para cubrir en julio los salarios del sector educacional y las pensiones.
Guantánamo necesita reunir 15 millones de pesos diarios
El encuentro fijó como objetivo ingresar cerca de 15 millones de pesos cada día. Sin embargo, el Banco Popular de Ahorro (BPA) y el Banco de Crédito y Comercio (Bandec) habían captado conjuntamente poco más de 12 millones. Las oficinas del BPA alcanzaban el 94% de su indicador, mientras Bandec llegaba al 77%, según el periódico estatal Venceremos.
La diferencia ronda los tres millones de pesos diarios. Esa insuficiencia amenaza la disponibilidad de billetes para abonar nóminas y prestaciones sociales, aunque el dinero exista de forma contable en las cuentas.
Buena parte del efectivo permanece fuera de los bancos, mientras comercios y ciudadanos desconfían de las transferencias debido a fallos tecnológicos, apagones y límites para retirar fondos.
La escasez ya provocó situaciones similares en otras provincias. En junio, las autoridades de Granma reconocieron que no habían reunido los más de 400 millones de pesos requeridos para pagar a 111.000 jubilados.
El Gobierno aplicó entonces un calendario escalonado, condicionado por la cantidad de dinero que recibiera cada sucursal.
Mipymes entregan pensiones ante la incapacidad bancaria
El Banco Central recurrió además a negocios privados para aliviar la presión sobre las entidades estatales. Un programa iniciado en Holguín incorporó a cerca de 20 mipymes y otros actores económicos, encargados de entregar efectivo directamente a unos 5.000 pensionados.
La institución ordenó extender el mecanismo al resto del país, pese a su alcance reducido frente a más de 1,7 millones de jubilados.
La crisis expone los resultados de la bancarización obligatoria impulsada desde agosto de 2023. Datos divulgados por medios cubanos indican que solo el 3,77% de las operaciones se ejecuta por canales digitales.
En mayo, más de la mitad de los cajeros automáticos de La Habana permanecía fuera de servicio. Venceremos admitió que el problema “ha dejado de ser una dificultad bancaria para convertirse en un problema social”.
Otros servicios básicos también muestran deterioro
Durante la reunión, los funcionarios revisaron incumplimientos comerciales en Baracoa, Manuel Tames, San Antonio del Sur e Imías. También analizaron la acumulación de transformadores eléctricos averiados, con perjuicios para viviendas y entidades estatales.
El Parlamento cubano aprobó en junio 176 medidas económicas, entre ellas la posible creación de bancos privados bajo supervisión estatal.
La reforma llega después de años de controles, inflación y deterioro de la infraestructura financiera. Mientras se elaboran sus normas, pensionados y trabajadores continúan dependiendo de un sistema incapaz de garantizarles acceso oportuno a sus propios ingresos.