Las intensas lluvias de Alberto, si bien no incidieron con mayor fuerza en la capital cubana, sus efectos ya se comienzan a notar, tristemente en las edificaciones que por mucho tiempo han anunciado un colapso.
Ya se reportan alrededor de 30 derrumbes y numerosas familias con sus pertenencias en la calle a la espera de una respuesta pragmática de las autoridades pertinentes.


La Habana y Siria están igualitasen cuanto a paisaje se refiere. La diferencia es que en Siria está así después de varios años de guerra, y la Habana después de 60 años de “Revolución”. Siendo estrictos, la palabra que hay que ponerle es involución a ese proceso de más de medio siglo.