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Salen a la luz comprometedores documentos internos de la misión de médicos cubanos en Botswana

Salen a la luz documentos internos de la misión de médicos cubanos en Botswana
Una investigación accedió al convenio entre ambos gobiernos y a una resolución interna (Foto © Periódico Cubano)

Nuevos documentos sobre la misión médica cubana en Botswana sacan a la luz detalles hasta ahora poco conocidos sobre el dinero que paga el país africano por los especialistas, cuánto reciben realmente los profesionales y las estrictas normas que regulan su vida fuera de los hospitales.

La investigación, publicada el 25 de agosto por Prisoners Defenders, analiza el convenio vigente entre Cuba y Botswana y una resolución interna firmada el 3 de julio de 2026 por el jefe de la misión médica cubana, Pablo Ricardo Betancourt Álvarez.

Los documentos muestran restricciones que alcanzan aspectos de la vida cotidiana de los profesionales: desplazamientos, visitas a sus viviendas, relaciones con otros cubanos, actividades recreativas, salidas nocturnas e incluso la posibilidad de comprar o conducir un vehículo.

Las revelaciones aparecen apenas una semana después de que Periódico Cubano informara sobre la publicación del mayor archivo conocido hasta ahora acerca de las misiones médicas cubanas, que reúne contratos, convenios, documentos oficiales y más de 1.400 testimonios recopilados en decenas de países.

Los documentos muestran dónde termina el dinero

Uno de los elementos más llamativos de la investigación aparece en el convenio económico. Botswana paga 3.500 euros mensuales por cada médico especialista cubano, equivalentes a alrededor de 4.100 dólares según el cambio utilizado por Prisoners Defenders.

Sin embargo, fuentes directas consultadas por la organización aseguran que el profesional recibe actualmente solo 1.000 dólares mensuales. Es decir, aproximadamente el 24,4% de la tarifa correspondiente a su trabajo. La diferencia asciende al 75,58%.

No se trata de la primera denuncia de este tipo. En febrero, Periódico Cubano documentó denuncias según las cuales La Habana puede retener hasta el 85% del dinero generado por algunos profesionales enviados a misiones en el extranjero.

En Botswana, además, la diferencia entre lo pagado por el gobierno receptor y lo recibido por el trabajador puede establecerse mediante documentos oficiales. El Parlamento botsuanés informó en abril de 2025 que el país pagaba 3.500 euros mensuales por cada especialista cubano y 2.800 euros por otros profesionales sanitarios.

Según Prisoners Defenders, el propio convenio establece un desglose entre el dinero destinado al profesional y la cantidad transferida a Cuba, por lo cual las autoridades de Botswana conocerían cómo se distribuyen los pagos.

Documentos administrativos del Princess Marina Hospital muestran que en marzo de 2020 determinados especialistas cubanos recibían unos 800 dólares mensuales. En 2026, esa cantidad habría subido hasta 1.000 dólares, pero también aumentó considerablemente la tarifa pagada por Botswana por cada trabajador.

Regulan incluso quién puede entrar en sus casas

La parte más reveladora de la investigación, sin embargo, podría estar fuera de los hospitales. Una resolución interna de la brigada, fechada el 3 de julio de 2026, prohíbe que personas ajenas a la misión permanezcan o duerman en las viviendas asignadas a los médicos.

Los profesionales tampoco pueden pernoctar fuera de esas residencias. La normativa les impide además visitar las casas de cubanos que no pertenezcan a la brigada y participar en determinadas actividades que no hayan sido organizadas oficialmente por la misión.

También queda prohibida la compra o conducción de vehículos salvo autorización excepcional de la jefatura. Las salidas nocturnas requieren igualmente autorización en determinados casos.

La resolución contempla inspecciones sorpresivas para comprobar el cumplimiento de las reglas y establece que su violación puede ser considerada una infracción grave, susceptible de medidas disciplinarias. Estas restricciones coinciden con denuncias realizadas durante años por profesionales cubanos que han participado en misiones en el extranjero.

Jornadas de hasta 64 horas por semana

Los testimonios recopilados en Botswana describen además jornadas laborales de entre 56 y 64 horas semanales, con una media calculada de 57,6 horas. Los entrevistados reportaron reuniones políticas obligatorias, restricciones para desplazarse y dificultades para disfrutar libremente de vacaciones junto a sus familias.

El informe asegura además que todos los profesionales consultados fueron advertidos de que podían permanecer ocho años sin poder regresar a Cuba en caso de abandonar la misión. Esa amenaza tiene una consecuencia particularmente sensible para quienes mantienen hijos, padres o parejas en la Isla.

El Gobierno cubano confirmó recientemente que las nuevas leyes migratorias que comenzarán a aplicarse en noviembre de 2026 no eliminarán la prohibición de entrada aplicada a médicos y otros profesionales considerados “desertores”.

Las restricciones no afectan únicamente a quienes ya están fuera del país. Profesionales sanitarios dentro de Cuba también han denunciado dificultades para obtener autorización de salida. En julio, una médica cubana aseguró sentirse “presa” después de esperar durante años por su liberación laboral del Ministerio de Salud Pública.

Las misiones médicas están bajo una presión internacional creciente

La publicación de los documentos de Botswana ocurre además en un momento delicado para uno de los principales negocios internacionales de La Habana. Estados Unidos ha incrementado durante 2026 la presión contra el esquema de contratación de profesionales sanitarios cubanos en el extranjero y sostiene que algunas de sus condiciones pueden constituir trabajo forzoso.

En julio, Washington sancionó a responsables y entidades directamente vinculadas con la administración y comercialización de las misiones médicas cubanas, entre ellos el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, y la Unidad Central de Cooperación Médica.

La presión estadounidense ya ha tenido consecuencias en varios países. Jamaica puso fin a su acuerdo con Cuba después de revisar el sistema mediante el cual se realizaban los pagos y otras condiciones de los profesionales.

Otros gobiernos de América Latina y el Caribe también han cancelado o reconsiderado acuerdos con La Habana en medio de las denuncias y la presión de Washington.

Botswana mantiene el programa de médicos cubanos

Pese a las controversias, Botswana continúa recurriendo a especialistas cubanos debido a su déficit de personal sanitario. El acuerdo vigente fue firmado en 2024 y la cooperación médica entre ambos gobiernos lleva décadas.

Prisoners Defenders calcula que un contingente de 90 profesionales podría representar más de 4,2 millones de dólares anuales en pagos relacionados con el programa.

La organización sostiene que las restricciones documentadas en Botswana presentan varios indicadores asociados internacionalmente al trabajo forzoso. La Habana rechaza esa caracterización y defiende las brigadas como programas de cooperación sanitaria internacional.

Pero los documentos ahora conocidos permiten observar algo que normalmente queda fuera de la información pública sobre esas misiones: no solo cuánto paga el país que recibe al médico cubano, sino también las reglas que continúan condicionando su vida cuando termina su jornada de trabajo.

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