
Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, volvió a colocarse en el centro de la polémica tras difundir un video viral en el que pidió a los cubanos que no dejaran de confiar en él, un mensaje lanzado en medio de la crisis que vive la Isla y después de su polémica entrevista con CNN.
En el video, Sandro habló de “tanta oscuridad”, dijo que los cubanos están “agonizando”, llamó a la unidad y a no perder la fe ni la esperanza, y se presentó como un supuesto “ángel de luz”.
Su frase más comentada fue la petición directa de confianza, pronunciada cuando el país atraviesa apagones, escasez y un deterioro sostenido de las condiciones de vida.
“En la Isla más hermosa del mundo, en estos momentos de tanta oscuridad, estamos agonizando. Luego depuraremos y, con el tiempo, las heridas irán cicatrizando”, dice el joven con una música melancólica de fondo.
“Debemos estar unidos. No pierdan la fe ni la esperanza. Seré su ángel de luz. No dejen de confiar en mí”, pide tras mostrarse en el malecón de La Habana con una bandera cubana.
La grabación generó una ola de respuestas en redes sociales, donde predominó la desconfianza hacia su figura y hacia todo lo que representa su apellido.
La reacción al video quedó marcada por el antecedente inmediato de su entrevista con CNN en La Habana. Sandro declaró allí que la mayoría de los cubanos quiere el capitalismo y que Miguel Díaz-Canel no ha hecho un buen trabajo al frente del país. También afirmó que el gobernante debió tomar decisiones hace tiempo para evitar el deterioro actual.
Ese reportaje, además, lo mostró en medio de un apagón encendiendo un generador de emergencia en su apartamento de soltero y exhibiendo una cerveza Cristal.
Esa escena fue leída como una demostración de privilegios en contraste con la falta de electricidad, agua y suministros que padecen millones de personas dentro de Cuba.
Aunque Sandro dijo que no le interesa la política y negó haberse beneficiado por su apellido, sus palabras abrieron un debate sobre el rumbo del país y sobre su propio papel en esa discusión.
Los comentarios reunidos tras el video revelan que la reacción dominante fue de incredulidad. Varios usuarios cuestionaron que alguien con el apellido Castro pida confianza después de décadas de dolor, carencias y represión.
Otros señalaron que cualquier cubano ajeno a la élite habría sido castigado por expresar ideas menos sensibles, mientras a él no parece ocurrirle nada, lo que reforzó la idea de impunidad y trato privilegiado.
Entre las respuestas más repetidas apareció una exigencia clara: que Sandro deje de insinuar y pase a asumir posiciones concretas. Algunos le pidieron grabar un video diciendo “Patria y Vida”, otros reclamaron que use su voz para hablar de presos políticos, de Ana Sofía o de “los chicos del 4tico”.
Una usuaria recordó a las madres que perdieron hijos en el mar o en la selva, a los fallecidos en el servicio militar, a los ancianos abandonados y a las familias separadas por la emigración. En esa misma línea, varios internautas sostuvieron que no puede pedirse confianza sin reconocer antes el peso histórico de la familia Castro en la destrucción del país.

