
Laura Loomer, periodista y activista política cercana al presidente Donald Trump, preguntó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, cuánto tiempo tomaría una operación militar estadounidense en Cuba para capturar o abatir al mandatario designado de la Isla, Miguel Díaz-Canel.
La entrevista, revisada por Periódico Cubano, ocurrió en la sede del Comando Central de EEUU tras una visita del funcionario a la Base Naval de Guantánamo, donde dio un mensaje sobre Cuba a las tropas desplegadas en este lugar al oriente de la Isla.
Hegseth respondió que, como secretario de Guerra, todo lo que tiene son opciones a diferentes escalas para ofrecerlas a una decisión final por parte del comandante en jefe de EEUU.
⚠️⚠️Laura Loomer le pregunta al Secretario de Guerra cuánto tiempo le llevaría a EE.UU. una acción militar en #Cuba, capturar a Díaz-Canel y restablecer el orden.
“Todas las opciones están sobre la mesa” pic.twitter.com/R053slgDMX
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) June 11, 2026
Loomer repitió su pregunta enfatizando el destino de Díaz-Canel: “¿Podrían capturarlo o matarlo? Ante ello, Hegseth respondió: “Tenemos todas las opciones en la mesa y también muchas comunicaciones”.
Hegseth indicó que tanto el Pentágono como el Comando Central tienen los mejores planes para cualquier operación de índole militar. “El presidente espera que seamos fuertes y resueltos en la forma en que responderemos; traemos potencia de fuego y ciertamente haremos lo necesario”, indicó.
Previamente, frente a las tropas desplegadas en Guantánamo, el secretario afirmó que su departamento está preparado para responder a cualquier decisión del gobierno cubano en medio de las presiones ejercidas desde Washington.
“Cuando se mira a Cuba, ese gobierno tiene decisiones que tomar sobre el tipo de reformas que quiere impulsar. No me corresponde tomar esa decisión por ellos”, declaró el funcionario en una publicación del grupo de Respuesta Rápida del Departamento de Guerra en X.
Hegseth añadió que la responsabilidad de su institución es mantenerse lista ante cualquier orden del presidente. “Es nuestro trabajo en el Departamento de Guerra estar preparados para lo que nuestro comandante en jefe nos pida hacer en defensa del pueblo estadounidense”, señaló.
El funcionario también envió una advertencia directa al régimen cubano. Indicó que cualquier intento de adquirir armamento con capacidad para alcanzar territorio estadounidense o la Base Naval de Guantánamo sería una acción imprudente. “Ningún país en la Tierra puede igualar las capacidades de Estados Unidos de América”, sostuvo Hegseth.
El alto funcionario vinculó además el futuro político de la Isla con las decisiones que adopten tanto Washington como La Habana. “Lo que ocurra con el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos y del liderazgo cubano”, expresó durante su intervención.
El eje central de su mensaje fue la preparación militar. Hegseth aseguró que, sin importar el escenario, el Departamento de Guerra estará listo y posicionado para enfrentar cualquier contingencia posible.
La visita representa la segunda presencia de un alto funcionario del gobierno de Donald Trump en la Base Naval de Guantánamo. El 29 de mayo, el general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, también recorrió el enclave para revisar asuntos relacionados con la seguridad del personal militar, sus familias y la capacidad operativa de la instalación.
Durante esa inspección, Donovan evaluó la seguridad perimetral de la base naval en una reunión en la que participaron representantes de las fuerzas militares cubanas.