
El Senado de Estados Unidos bloqueó una resolución que habría impedido al presidente Donald Trump seguir usando fuerzas militares para incursionar en territorio venezolano sin la autorización previa del Congreso. El resultado de la votación fue de 51 votos a favor y 50 en contra.
La semana pasada, la resolución había logrado avanzar con 52 votos a favor frente a 47 en contra, gracias al respaldo de cinco senadores republicanos que se unieron a todos los demócratas en apoyo a la iniciativa.
Estos republicanos fueron Josh Hawley (Missouri), Todd Young (Indiana), Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine) y Rand Paul (Kentucky). Ese respaldo bipartidista generó expectativas de que la medida pudiera ser aprobada definitivamente.
Sin embargo, en la votación decisiva de ayer miércoles, dos de esos legisladores, Hawley y Young, cambiaron de postura tras intensas presiones de la Casa Blanca, incluyendo comunicación directa del presidente Trump y garantías de funcionarios de alto rango.
El cambio de voto redujo el apoyo suficiente para la resolución y llevó a un empate 50-50 en la cámara alta. Ante este panorama, el vicepresidente J.D. Vance dio el voto de desempate para frenar la medida.
La iniciativa, impulsada por el senador demócrata Tim Kaine, buscaba reafirmar el papel constitucional del Congreso en la autorización del uso de la fuerza militar, luego de las crecientes tensiones derivadas de acciones recientes en el hemisferio occidental.
Los republicanos que apoyaron la moción para desestimar la resolución argumentaron que no hay tropas estadounidenses actualmente operando en Venezuela y que, por tanto, la restricción no era necesaria en este momento.
Asimismo, destacaron que la administración aseguró que, de requerirse un despliegue mayor de fuerzas, acudiría al Congreso para obtener la autorización correspondiente.
Por su parte, el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, defendió la resolución durante el debate, advirtiendo sobre los peligros de permitir que el presidente emprenda acciones militares sin supervisión legislativa. “El pueblo estadounidense no quiere ver a tropas enviadas a situaciones de riesgo sin un debate previo en el Capitolio”, comentó.
La última incursión militar de EEUU en Venezuela dio como resultado la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Ambos ahora se encuentran en Nueva York, donde enfrentan cargos por tráfico de drogas.
Durante la operación militar, ocurrida en la madrugada del 3 de enero, las fuerzas estadounidenses bombardearon edificios clave del régimen chavista, además de abatir a 32 agentes cubanos que eran parte del primer círculo de seguridad del dictador venezolano.
A la fecha, Washington ha alejado navíos de las costas venezolanas, pero mantiene su despliegue en aguas internacionales del Caribe para interceptar embarcaciones relacionadas con el tráfico de drogas hacia EEUU.