
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) deportó a México a María Úrsula Valle, madre de tres hijos con ciudadanía estadounidense.
Uno de los hijos de Valle, José Vilches, de 22 años, es un infante de marina y tenía la esperanza de poder regularizar a su madre a través del parole in place, un beneficio reservado a familiares inmediatos de militares.
La mujer fue detenida cuando acudió a una cita rutinaria con inmigración para regularizar su estatus. De manera inesperada, le comunicaron que no podía salir de la oficina y quedó bajo custodia.
Ahora, los tres hijos y la hermana de la deportada enfrentan la angustia de una separación dolorosa. “Venimos de un estado de mucha pobreza. Fuimos hijas de un padre alcohólico y ella tuvo que pasar por todo eso”, relató María Constanza Valle Borja, consanguínea de la expulsada.
La familiar también comentó que Valle pasará momentos difíciles en México tras más de dos décadas en territorio estadounidense. “Ella ya no conoce las leyes de México. Es imposible. Ya no tiene familia, mis padres fallecieron”, comenta angustiada su hermana, reflejando el dolor de la separación que ahora enfrenta la familia.
Telemundo 51 logró una conexión con la madre deportada para saber sus impresiones al ser devuelta a México. “Ya tenía una vida hecha allá, entonces es un poco complicado para estar aquí porque nunca pensé llegar en esta situación”, comentó.
El hijo infante de Valle se ha convertido en el pilar de su familia. “Estoy pendiente que mis hermanas coman, les hago de desayunar lo que podemos”, explicó José, quien también se convierte en el soporte emocional de sus hermanas, Mia Vilches, de 19 años, y la más pequeña, de 15 años.
La angustia por la falta de apoyo y las condiciones de María Úrsula en México son evidentes. “Tenemos miedo porque no tiene familia, un lugar donde vivir. Quién sabe si anda comiendo, si tiene medicinas”, relataron las hermanas, quienes expresaron su preocupación por el bienestar de María Úrsula en un país ahora desconocido para ella.
La familia ha puesto sus esperanzas en la nueva abogada que han contratado, esperando que logre resolver lo que consideran que el anterior abogado no hizo correctamente para evitar la deportación.
El abogado John de la Vega, especialista en temas migratorios, ajeno al caso, explicó que el military parole in place permite al gobierno “regularizar” la entrada irregular de un familiar de un militar, otorgándole un permiso temporal y protegiéndolo de la deportación.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha ejecutado más de 185.000 deportaciones en un esfuerzo histórico para “restaurar el control fronterizo”. La mayoría de los expulsados han sido personas oriundas de México y Centroamérica.


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