
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) advirtió que para la noche del jueves 3 de octubre se vivirá una de las jornadas más complejas del actual año, pues hay un déficit de combustible crítico que obligará a programar 1.264 MW de apagones en todo el país.
El ingeniero Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, detalló que la demanda eléctrica en el país sigue superando la capacidad de generación disponible. Las afectaciones comenzaron en la madrugada y se espera que durante el mediodía y la noche los apagones persistan, afectando a miles de hogares y negocios.
Durante el horario pico del miércoles, la afectación máxima alcanzó los 1.249 MW, cifra superior a la prevista de 1.224 MW. El principal factor detrás de esta crisis es la falta de combustible para alimentar las plantas termoeléctricas de generación distribuidas que están a la espera de un barco ruso que arribará a puerto cubano con combustible.
Por ejemplo, la planta flotante turca ubicada en la bahía de Santiago de Cuba sigue fuera de servicio por falta de combustible, afectando aún más la capacidad de generación. A pesar de los esfuerzos para mejorar la distribución de diésel en otras plantas, el déficit energético continúa impactando el servicio.
Adicionalmente, hay siete unidades de las grandes termoeléctricas que están fuera de servicio, tres de ellas están en proceso de enfriamiento tras sufrir averías en sus calderas, mientras que las demás están en mantenimiento.
Entre las unidades afectadas se encuentran la planta de Santa Cruz del Norte y la unidad número 5 de la termoeléctrica de Mariel, las cuales han salido de servicio debido a problemas técnicos.
Ante este panorama, la Unión Eléctrica ha implementado medidas de emergencia para minimizar las afectaciones. Entre ellas, destaca la priorización del combustible disponible para las plantas ubicadas en hospitales y centros vitales para la economía. Mientras tanto, no hay alternativa para el sector residencial que debe sufrir el apagón.
Ante la noticia del que sea el peor día para los apagones en Cuba en lo que va de año 2024, los cubanos comentaron en redes sociales para exponer su frustración generalizada, destacando una mezcla de resignación, enojo y descontento. Thiago Yuriel critica las prioridades del gobierno, mencionando la aparente contradicción entre el gasto en eventos internacionales y la falta de energía para el pueblo.
Este sentimiento es compartido por otros como Noris Cedeño y Yosbel Exposito, quienes sugieren que el petróleo disponible se destina al turismo y la capital, dejando al resto del país con recursos limitados.
Los comentarios de María Elena Pérez añaden una denuncia sobre la desigualdad en el suministro eléctrico, señalando barrios privilegiados que no sufren apagones, mientras que otros soportan cortes constantes. Esta idea de favoritismo también es resaltada por Yosbel Exposito Martin, quien predice que la división creada por esta distribución desigual podría desencadenar protestas.
El tono mayoritario es de desesperanza, con comentarios como el de Jorge Rojas Valdivia y Rosmary Castañeda, que perciben la situación como una crisis sin solución a la vista, afectando tanto a nivel físico como psicológico a la población.

