
Las actividades de siembra de la caña de azúcar en la actual campaña de frío quedaron prácticamente paralizadas en el mes de noviembre por la falta de combustible. Hasta la fecha, en Ciego de Ávila solo se ha sembrado el 24% de la caña planificada, por lo cual peligra la producción de la venidera zafra azucarera.
Según un reporte del diario oficialista Invasor, de las 7.541 hectáreas previstas para las campañas de frío y primavera solo se sembraron 1.800 hasta el 22 de noviembre. La cifra alarmante refleja la crisis que atraviesa el sector azucarero en la provincia y en todo el país.
Las causas de este fracaso no son nuevas. La escasez de combustible, especialmente de diésel, continúa siendo el principal obstáculo para el avance de la zafra. Aunque el gobierno ha intentado paliar esta situación con diversas medidas como la tracción animal utilizada en siglos pasados, los resultados son mínimos.
A lo largo de 2024, los márgenes de incumplimiento han sido constantes. En octubre, el director de Coordinación del Grupo Azucarero Azcuba en el territorio había informado que solo se había cumplido un 23% de la campaña de frío.
La situación se ve agravada por la incapacidad de la Empresa Azucarera Agroindustrial (EAA) Ciro Redondo para aprovechar áreas que debieron haber sido liberadas para la siembra. Además, problemas organizativos en otras entidades, como la EAA Enrique Varona, siguen obstaculizando el progreso.
El aprovechamiento de las áreas con sistemas de riego es ahora la prioridad. Para finales de 2024, se espera sembrar 180 hectáreas en estas áreas, confiando en los sembradores del Coloso del Centro para liderar el proceso. Sin embargo, los expertos advierten que si persiste la falta de combustible y la mala gestión, todo intento fracasará.
La caña tiene un periodo de tiempo para sembrarse y luego alcanzar los máximos rendimientos, si no se hace así los pocos recursos que se empleen para cumplir el plan fuera de tiempo serán tirados por la borda.
¿Cuánto vale una libra de azúcar en Cuba?
El precio de una libra de azúcar en el mercado informal ha alcanzado hasta 600 pesos cubanos (CUP) en algunas provincias, como Santiago de Cuba. En La Habana, en comercios privados o Mipymes, se encuentra a precios que oscilan entre 400 y 500 CUP por libra.
Este aumento se debe a la escasez generalizada del producto, exacerbada por las dificultades en la producción nacional y el fracaso de las últimas zafras, lo que ha llevado al país a importar parte del azúcar que necesita para abastecer al mercado interno.
Las zafras azucareras en Cuba han atravesado una crisis profunda en los últimos años, con resultados cada vez más negativos. Desde 2020, cada zafra ha sido considerada como una de las peores en los últimos 100 años, debido a múltiples factores como la falta de insumos, la baja disponibilidad de diésel, las dificultades organizativas y el desmantelamiento de la infraestructura productiva.
