En la madrugada de este domingo, 23 de diciembre, la empresa privada SpaceX realizó desde Cabo Cañaveral, Florida, el lanzamiento del primer satélite militar de Estados Unidos. Este evento marca un hito, ya que es la primera vez que una compañía privada asume por completo la responsabilidad de un lanzamiento de este tipo.
SpaceX, fundada en 2002 por Elon Musk, es una empresa estadounidense de transporte aeroespacial. Ha desarrollado los cohetes Falcon 1, Falcon 9 y Falcon Heavy, diseñados con el objetivo de ser vehículos de lanzamiento espacial reutilizables. Musk ha expresado que uno de sus principales objetivos es reducir los costos y mejorar la confiabilidad del acceso al espacio, en un factor de diez.
El satélite lanzado por la Fuerza Aérea, equipado con avanzada tecnología GPS, no tuvo un éxito inmediato, ya que el lanzamiento final se logró en el cuarto intento. El último intento fue aplazado debido a condiciones meteorológicas adversas.
A pesar del cierre parcial del gobierno, las operaciones no se vieron afectadas, ya que el Departamento de Defensa de EE. UU. es una de las pocas entidades que recibe su financiamiento con un año de antelación.
El satélite, denominado “Global Positioning System III”, fue lanzado a bordo del cohete Falcon 9. Su posterior inserción en la órbita terrestre fue exitosa, logrando orbitar y transmitir datos tan solo dos horas después del despegue.
Con este lanzamiento, SpaceX ha realizado su vigésima primera misión en lo que va del año, consolidándose en un mercado que, hace décadas, estaba reservado exclusivamente para agencias gubernamentales como la NASA.
El objetivo de este satélite para la Fuerza Aérea de EE. UU. es “proporcionar servicios de posicionamiento, navegación y sincronización que respalden operaciones vitales de Estados Unidos y sus aliados en todo el mundo”.

