
El partido previsto para celebrarse hoy entre los equipos Pinar del Río y Granma, en el municipio de Campechuela, correspondiente a la 64 Serie Nacional de Béisbol, fue suspendido debido al insuficiente descanso de los peloteros, afectados por los prolongados apagones en la zona donde se hospedan.
Según informó en Facebook el periodista Carlos Hernández Luján, las autoridades deportivas tomaron la decisión después de que en el área donde se encuentra el hotel de Campechuela, en Granma, se reportara una extensa interrupción del servicio eléctrico.
Esta situación impidió garantizar las condiciones mínimas necesarias para la recuperación física de los atletas. Sin embargo, la falta de descanso asociada a los apagones no constituye un hecho aislado.
Cuba atraviesa una profunda crisis energética marcada por cortes frecuentes y prolongados en todo el país. La región oriental se encuentra entre las más afectadas, especialmente tras el paso del huracán Melissa hace un mes, cuyos efectos aún no han sido completamente superados.
El paso del ciclón agravó una situación ya crítica, como reflejan numerosos comentarios en redes sociales. “No jugarán nunca”, escribió un usuario, aludiendo a los apagones que por meses han afectado no solo a los peloteros, sino a la población en general, con impactos en todos los ámbitos de la vida: desde los servicios básicos como salud y educación, hasta la producción industrial, el transporte y, como en este caso, el desarrollo de eventos deportivos.
La actual Serie Nacional de Béisbol ha estado marcada por constantes incidentes. Esta semana también debió suspenderse el partido entre Matanzas y Camagüey, luego de que un robo en las instalaciones deportivas dejara a los peloteros sin pertenencias personales ni herramientas de trabajo.
De acuerdo con la información publicada por Hernández Luján, durante los preparativos previos al encuentro, personas aún no identificadas lograron acceder al área del dugout y al vestuario del equipo matancero, de donde sustrajeron diversos artículos y equipamiento.
Entre lo robado se encuentran guantes, bates, implementos de protección, calzado deportivo, teléfonos móviles y carteras. En algunos casos, los jugadores quedaron únicamente con el uniforme que llevaban puesto, lo que supuso un golpe significativo tanto en lo material como en lo emocional.
Ante la gravedad del hecho y el impacto sobre los atletas, las autoridades deportivas decidieron suspender el desafío. La medida, explicaron, responde a la imposibilidad de exigir a los peloteros que salgan al terreno después de perder sus pertenencias.
Además, la Dirección Provincial de Deportes decidió destituir al mánager del equipo Santiago de Cuba en pleno desarrollo del campeonato. La medida responde a reiterados errores en la conducción del conjunto, según la información oficial, incluyendo la alineación de un jugador impropio que derivó en la confiscación de varios partidos y un considerable número de derrotas para Las Avispas.