
El martes 4 de noviembre amaneció con más malas noticias para el sector eléctrico en Cuba: varias unidades de la central termoeléctrica (CTE) de Jaruco y de la Máximo Gómez en Mariel fueron desconectadas del sistema debido a fallos inesperados.
Según la información proporcionada por el director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, las Unidades 1, 4 y 6 de la termoeléctrica de Jaruco fueron desactivadas por causas que aún están siendo investigadas. Asimismo, la Unidad 6 de la CTE en el Mariel también salió de servicio debido a una “falsa señal de vacío en el horno”.
La Unión Eléctrica ha informado que hoy se espera una afectación al servicio de 1,170 MW durante el horario pico. Todo ello a pesar que cientos de miles de residentes en el oriente del país permanecen sin energía desde que a finales de octubre el huracán Melissa causara destrozos a la infraestructura eléctrica de la región.
En la provincia de Santiago de Cuba, los equipos de la Empresa Eléctrica de Camagüey están trabajando intensamente para restaurar las líneas de transmisión. En el área de Río Cauto, se han identificado seis estructuras de 220 kV derribadas, lo que ha generado un alto impacto en el servicio.
El contingente de especialistas de la Empresa Eléctrica de Camagüey ha sido enviado a la zona afectada para evaluar y reparar los daños. Además, el ministro de Energía y Minas, quien visitó las provincias de Granma y Santiago de Cuba, confirmó que las inundaciones han dificultado las labores de recuperación. Sin embargo, indicó que se están implementando soluciones para restaurar la electricidad en las áreas más afectadas.
Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, hizo un recorrido en helicóptero por la zona oriental. En tal sentido, comentó a la prensa oficialista que se hacen esfuerzos de recuperación de las plantas termoeléctricas en el oriente del país, como la planta de Felton, que ha sufrido daños menores debido a las inundaciones. Aunque se logró salvar parte de los motores antes de que comenzaran las lluvias, el nivel de agua en los pozos de enfriamiento aún representa un desafío.
En cuanto a las líneas de transmisión, se ha informado que las afectaciones a la línea de 220 kV entre Cueto y Bayamo serán más difíciles de reparar. Las torres derribadas por la fuerza del viento han hecho que la recuperación de estas líneas tome más tiempo. Sin embargo, el ministro destacó que ya se están analizando alternativas para suministrar electricidad a la ciudad de Bayamo a través de una línea de 110 kV mientras se completan las reparaciones.
A pesar de los daños a las infraestructuras tradicionales, los parques solares fotovoltaicos en el oriente del país han resistido mejor los efectos del huracán. Aunque algunos paneles fueron dañados pues quedaron bajo agua, la versión oficial insiste en que su estrategia de no desmontarlos fue la correcta.
No se reportaron daños significativos en estos sistemas, lo que demuestra el potencial de las energías renovables para contribuir al suministro eléctrico durante situaciones de emergencia.
Además, las islas de generación, donde se han creado circuitos aislados para garantizar la continuidad del servicio, están siendo implementadas en varias zonas como Guantánamo, Baracoa y Las Tunas, entre otras. Este sistema permite que las áreas afectadas sigan recibiendo energía mientras se realiza la recuperación de las grandes plantas termoeléctricas.