Las zonas devastadas por los recientes incendios en California, así como el área de la bahía de San Francisco, podrían sufrir inundaciones debido a una fuerte tormenta.
El fenómeno comenzó ingresó al estado desde el viernes por la noche y se espera que genere hasta 101 milímetros, 4 pulgadas, de lluvia en algunas zonas, varios metros de nieve en la Sierra Nevada, ráfagas de viento de hasta 128 kilómetros por hora y olas de hasta tres metros de altura.
“Probablemente las intensas lluvias saturarán los drenajes en poco tiempo y ello generará inundaciones en áreas urbanas bajas. También espere incrementos rápidos en el nivel de riachuelos y arroyos, que podrían desbordarse”, advirtió el Servicio Nacional de Meteorología.
Se recomendaron evacuaciones al norte y sur de California, pues las autoridades temen que las precipitaciones causen deslizamientos de lodo y escombros generados por los incendios.
Antes de la tormenta, Vidette Bell mandó colocar una barricada con costales de arena frente a su vivienda en Malibú, donde el incendio destruyó muchas casas y dejó la colina desnuda.
“Pagué 3.000 dólares para que me trajeran estos costales de arena”, indicó Bell el viernes a la televisora KCAL. “No quería que mi casa sobreviviera a un incendio y luego fuera invadida por lodo”.
Al sureste de Los Ángeles, en el área del siniestro llamada Holy Jim, voluntarios con maquinaria pesada retiraban escombros y hacían más profundo el lecho de un arroyo para ayudar a prevenir inundaciones.
“En los últimos dos días hemos podido mover el equivalente a 19 camiones de volteo llenos de escombros del lecho del riachuelo y reforzar algunas de las paredes allí”, declaró Keith Kothlow de Team Rubicon, organización de respuesta a desastres encabezada por veteranos.
Meteorólogos informan que el domingo y el lunes arribarán dos sistemas de clima frío, que traerán lluvia fuerte y nieve.
Con Información de VOA

