
La tormenta tropical Sara surgió este jueves frente a las costas de Centroamérica, aproximadamente a 330 kilómetros al este-sureste de Isla Guanaja, Honduras, y a 610 kilómetros de Puerto Costa Maya, en Quintana Roo, México.
Según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), el fenómeno tocará tierra en Honduras la noche de este jueves, trayendo consigo vientos, lluvias intensas y oleaje elevado.
El ciclón, que cuenta con vientos sostenidos de 65 km/h y ráfagas de hasta 75 km/h, se desplaza hacia el oeste a una velocidad de 26 km/h. La trayectoria prevista indica que avanzará sobre territorio hondureño el viernes 15 de noviembre, para luego ingresar a Belice el domingo. Al final de su recorrido, la tormenta tropical podría atravesar el estado mexicano de Campeche, ya debilitada como depresión tropical.
Tropical Storm #Sara Advisory 5: Sara Producing Heavy Rainfall Over Portions of Honduras. Life-Threatening and Potentially Catastrophic Flash Flooding And Mudslides Expected in Honduras Through the Weekend. https://t.co/tW4KeGe9uJ
— National Hurricane Center (@NHC_Atlantic) November 14, 2024
La tormenta, la número 18 de la temporada de huracanes en el Atlántico, ha reforzado la entrada de humedad hacia la Península de Yucatán, donde se esperan lluvias intensas en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
El NHC ha emitido advertencias y alertas vigentes para los países en riesgo. En la costa norte de Honduras, desde Punta Sal hasta la frontera con Nicaragua, y para las Islas de la Bahía de Honduras, rige una advertencia de tormenta tropical. Asimismo, en la costa noreste de Nicaragua, desde Puerto Cabezas hasta la frontera hondureña, se ha activado una alerta de tormenta tropical.
También se advirtió que las lluvias de Sara podrían generar inundaciones “potencialmente mortales” en Honduras y en otras áreas de Centroamérica. Además, los totales de lluvia, que podrían superar los 76 centímetros en algunas zonas, crean el riesgo de “inundaciones repentinas catastróficas” y deslizamientos de tierra.
La población de las regiones en alerta ha sido instada a tomar precauciones y a mantenerse informada a través de las actualizaciones de los servicios meteorológicos locales, con el fin de evitar pérdidas humanas y minimizar los daños.
A diferencia de otros años, en noviembre la actividad ciclónica debería estar disminuyendo. Sin embargo, las condiciones climáticas actuales, marcadas por aguas excepcionalmente cálidas en el Caribe, han mantenido el nivel de actividad.
Este calentamiento inusual, atribuido en gran parte al cambio climático, proporciona el combustible necesario para intensificar estos fenómenos. Las altas temperaturas en la superficie del agua, similares a las que impulsaron al reciente huracán Rafael, podrían incluso llevar a Sara a aproximarse a la categoría de huracán a medida que avanza.

