
La denuncia de presuntos impagos a trabajadores del turismo en Cuba volvió a poner el foco en la situación laboral en la Isla, luego de que el activista Darwin Santana divulgara el caso de empleados vinculados al hotel Meliá Cayo Santa María, quienes llevan más de cinco meses sin cobrar salario y fueron enviados a sus casas sin una solución.
Santana aseguró que las personas afectadas están “desesperadas” porque no tienen ingresos y porque, pese a las gestiones realizadas, no han recibido respuesta efectiva sobre el pago pendiente. Para respaldar su acusación compartió el audio de una fuente cuya voz fue alterada para proteger su identidad.
La persona se identificó como bailarín en los cayos de Villa Clara y afirmó que el atraso salarial afecta a artistas y a otros trabajadores vinculados a la actividad turística en esa instalación que es manejada por el conglomerado militar Gaesa.
Entre los perjudicados hay artistas pertenecientes a una empresa musical, trabajadores relacionados con el sistema del turismo y personal de animación, incluidos DJs. La fuente sostiene que todos acumulan alrededor de cinco meses sin recibir salario.
También afirmó que los afectados han acudido a distintas instancias en busca de respuestas. De acuerdo con su relato, hablaron con jefes de animación, con directivos de la empresa y con responsables del hotel, pero hasta ahora no se ha concretado el pago reclamado.
La suma acumulada de salario pendiente ronda los 17 mil pesos cubanos (CUP) en algunos casos, una cifra que, en medio de la crisis económica cubana, representa el sustento básico de muchas familias.
Santana sostuvo que este caso desmonta la percepción de que trabajar en hoteles garantiza estabilidad económica. Según su exposición, ya meses atrás había recibido otra denuncia sobre presuntos impagos a personal extranjero vinculado a instalaciones turísticas dentro de Cuba.
Turismo cubano en crisis: hoteles solo acumulan 18% de capacidad
El sector turístico en Cuba atraviesa una crisis sin precedentes, reflejada en los malos datos de 2025. Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el 81,1% de las habitaciones hoteleras permanecieron vacías, una caída del 4% respecto al año anterior.
Esta baja ocupación ha tenido un impacto directo en los ingresos del turismo internacional, que disminuyeron un 9,3%, totalizando 109.426 millones de pesos. Además, el número de turistas internacionales cayó un 18%, el descenso más grande desde 2003, sin contar los efectos de la pandemia.
Los principales emisores de turistas, como Canadá, Rusia y Estados Unidos, vieron caídas en las llegadas entre el 12,4% y el 29%. También disminuyó la llegada de cubanos residentes en el exterior, con un descenso del 22,6%.
La situación económica y la crisis energética han obligado al Ministerio de Turismo a cerrar temporalmente varios hoteles emblemáticos, como el Habana Riviera y el Nacional, mientras que la escasez de combustible afecta tanto al sector hotelero como al tráfico aéreo.