
El caso de José Luis Fernández Torres, profesor de origen holguinero acusado de asesinar a un colega en Santiago de Cuba, volvió a estremecer a la ciudad este jueves 11 de septiembre.
En horas de la madrugada, vecinos de su edificio en el reparto Micro 3 reportaron al periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada un fuerte despliegue policial, que incluyó el presunto traslado del acusado bajo custodia, en lo que testigos describieron como una “reconstrucción de los hechos”.
Desde horas tempranas, residentes de la zona observaron la presencia de la Guardia Operativa, acompañada de altos mandos policiales y militares. Entre los oficiales se encontraban coroneles, mayores y tenientes, lo que evidenció la magnitud del operativo.
Las imágenes de decenas de efectivos en las inmediaciones del edificio reforzaron la sensación de que se trataba de un procedimiento de alto nivel. Aunque las autoridades cubanas no han ofrecido declaraciones oficiales, se confirma que las investigaciones sobre Fernández Torres siguen activas y en una etapa crucial.
Vecinos le confirmaron al comunicador haber visto a los investigadores retirar nuevos restos humanos en un área detrás del mercadito y la panadería de Micro 3. Aunque esta versión no ha sido confirmada, los testimonios relacionan el hallazgo con la desaparición de un hombre conocido como “Kukito”, quien residía en la zona y acostumbraba a visitar la vivienda del acusado para beber y compartir. “Kukito” permanece desaparecido desde hace meses.
Periódico Cubano obtuvo información de que el vecino del quinto piso donde residía el asesino está desaparecido hace algunos meses. La familia en La Habana asegura que el hombre no está en la capital, lo que alimenta las sospechas de que podría tratarse de otra posible víctima vinculada al caso.
La sombra de más desapariciones se suma a las revelaciones hechas días atrás por el investigador cubano residente en el exterior Julio César González Pagés, quien señaló que en el domicilio de Fernández Torres se hallaron recipientes con grasa humana que no pertenecían a Ángel Luis Mercantety Quiñones, el jubilado asesinado el pasado 21 de agosto. Vecinos también mencionaron otros casos de desapariciones recientes en la zona, lo que ha disparado la alarma colectiva.
La afición del acusado por la literatura de crímenes y en particular por las obras de Agatha Christie ha sido otro de los elementos que han salido a la luz, agregando un matiz inquietante al perfil del presunto homicida.
Mientras tanto, la falta de información oficial alimenta un clima de incertidumbre. “No se sabe a quién sacaron, pero sí sabemos que la policía está en el edificio de ese hombre y que Kukito sigue sin aparecer”, declaró una residente a Mayeta.
En redes sociales, las publicaciones sobre el caso acumulan cientos de comentarios. Entre ellos, abundan los reclamos de justicia y llamados a endurecer las sanciones en la Isla. “Que caiga todo el peso de la ley sobre este asesino inescrupuloso”, escribió un usuario. Otro afirmó: “Era de esperarse que ya él tenía experiencia en eso. Que sigan investigando, sabrá Dios a cuántos más hizo aceite”.
El eco de estas reacciones refleja el impacto social del hecho, pues está por confirmarse si Fernández Torres mataba para alimentarse de su víctima. La magnitud del despliegue policial, los testimonios sobre nuevos hallazgos y las desapariciones no esclarecidas mantienen a la ciudad en vilo.
Por ahora, lo único confirmado es que el caso continúa abierto, con investigaciones en curso y un ambiente de creciente presión social. Los habitantes del Micro 3 y de toda Santiago de Cuba esperan que las autoridades ofrezcan claridad y transparencia, tanto para brindar justicia a las víctimas como para devolver tranquilidad a una comunidad sacudida por el miedo y la incertidumbre.