
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ratificó el resultado de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, que declaró a Nicolás Maduro como ganador de esta contienda, ampliamente denunciada a nivel internacional por carecer de veracidad.
Caryslia Rodríguez, presidenta del tribunal bajo el control del régimen chavista, anunció que, tras un supuesto escrutinio de las actas electorales, el tribunal había “certificado indiscutiblemente los materiales electorales y validado los resultados de la elección presidencial”, reportó France 24.
La funcionaria también agregó: “Este tribunal certifica de forma inobjetable el material electoral peritado y convalida esta sala los resultados de la elección presidencial del 28 de julio del 2024, emitidos por el Consejo Nacional Electoral, donde resultó electo el ciudadano Nicolás Maduro Moros como presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el periodo constitucional 2025-2031. Así se decide”, concluyó Rodríguez.
La ratificación del TSJ ha generado una ola de reacciones tanto a nivel nacional como internacional. La oposición venezolana, encabezada por Edmundo González Urrutia, líder de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), ha rechazado vehementemente la sentencia, alegando fraude electoral.
Según la PUD, González Urrutia ganó por amplio margen las elecciones y presentó como prueba el 83,5% de las actas electorales que asegura tener en su poder. Este reclamo ha sido respaldado por varios países y organizaciones internacionales.
A pesar de estas acusaciones, el CNE proclamó a Maduro como vencedor el mismo 28 de julio, sin haber publicado los resultados desagregados, un requisito que estaba previsto en el cronograma electoral. Este incumplimiento ha sido motivo de críticas por parte de la comunidad internacional, incluidos aliados cercanos al chavismo como Brasil y Colombia.
Recientemente, 22 países y la Unión Europea (UE) emitieron una declaración conjunta exigiendo la publicación inmediata de todas las actas originales de la elección presidencial. Además, solicitaron una verificación imparcial e independiente de los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE).
El comunicado, que fue leído por el ministro de Exteriores de República Dominicana, Roberto Álvarez, en el Palacio Presidencial de Santo Domingo, subrayó que cualquier retraso en la revisión, preferiblemente realizada por una entidad internacional, pone en entredicho los resultados oficiales publicados el 2 de agosto.
En respuesta a la decisión del TSJ, la oposición había advertido el día anterior que consideraría “ineficaz y nula” cualquier sentencia que validara el supuesto fraude electoral.
El texto de la PUD también criticó duramente al CNE, acusándolo de no cumplir con sus funciones constitucionales al negarse a publicar los resultados por mesa de votación. “El CNE es el órgano constitucionalmente obligado a totalizar los votos de los venezolanos y a publicar las actas de escrutinio de esos votos”, señalaron.

