
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó el pasado jueves su preocupación por el impacto de su política migratoria en sectores esenciales como la agricultura y la hotelería. En un reciente pronunciamiento en su plataforma Truth Social, el mandatario republicano reconoció que muchos de los trabajadores migrantes que ocupan puestos clave en estos sectores no son ciudadanos estadounidenses, pero llevan años desempeñando su trabajo con eficacia.
Ante esta situación, el mandatario señaló que está trabajando en una “orden ejecutiva” para proteger a estos trabajadores de la posible deportación y evitar que los agricultores y hoteleros se queden sin mano de obra.
La postura de Trump llega en un contexto de intensificación de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que ha aumentado sus arrestos de migrantes sin estatus legal. A pesar de que inicialmente ICE centraba sus esfuerzos en arrestar a migrantes con antecedentes penales, en los últimos meses la agencia ha ampliado sus operativos, afectando también a trabajadores que han estado en el país durante años.
Esta ampliación de las redadas ha desencadenado protestas en varios estados, especialmente en California, donde se encuentran muchos de los trabajadores agrícolas. Allá, ICE ha llevado a cabo redadas en campos agrícolas y fábricas, afectando principalmente a trabajadores migrantes que se encuentran en situaciones de alta vulnerabilidad.
Organizaciones como el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) han criticado estas acciones, señalando que, lejos de mejorar la seguridad, están afectando gravemente a la economía local.
Según el Departamento de Agricultura de EEUU, alrededor del 40% de los trabajadores agrícolas carecen de estatus legal, lo que resalta la dependencia de este sector de la mano de obra migrante.
En su mensaje en Truth Social, el presidente también responsabilizó a la administración de Biden, calificando las políticas de fronteras abiertas como responsables de la situación actual. Por el momento, Trump no ha explicado cómo se implementarán las protecciones prometidas para evitar que estos trabajadores sean deportados y que no haya quien realice estos empleos.
Una solución podría ser el aumento en los cupos para visas de trabajo H-2B, un programa que permite a los empleadores traer trabajadores extranjeros para ocupar empleos temporales en sectores como la agricultura, la hotelería y otros servicios.
Trump lanza sitio web para comprar residencia por cinco millones de dólares
Mientras tanto, el presidente ha habilitado un portal web para comenzar con la venta de una visa de residencia en EEUU a quienes inviertan cinco millones de dólares.
Mediante TrumpCard.gov se busca atraer a creadores de empleo y generar ingresos para el gobierno estadounidense, con la promesa de contribuir a la reducción del déficit fiscal. Aunque el programa aún no está disponible, el sitio permite a los interesados registrarse en una lista de espera para recibir más detalles.
Trump ha mencionado que este programa también podría ser una vía hacia la ciudadanía estadounidense, con la expectativa de vender “quizá un millón” de visas. Aunque la creación de una visa con el nombre de un presidente no es ilegal, esta medida plantea preocupaciones sobre el uso personal del poder presidencial y la posible manipulación del sistema migratorio para fines políticos o financieros.