
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente amenaza a Rusia al no haber avances significativos para terminar con la guerra en el territorio ucraniano, iniciada desde febrero de 2022.
En el marco de un encuentro con el secretario general del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el mandatario estadounidense aseguró que impondrá aranceles secundarios del 100% a Rusia si no alcanza un acuerdo de paz con Ucrania dentro de un plazo de 50 días.
“Vamos a aplicar aranceles muy severos si no llegamos a un acuerdo en 50 días”, comentó el republicano durante su intervención ante los medios de prensa en la Casa Blanca.
El término de “aranceles secundarios” implica que los socios comerciales de Rusia también se verían afectados por las nuevas sanciones. Aunque no especificó qué productos se verán gravemente impactados, la medida tendría como objetivo debilitar las conexiones comerciales de Rusia a nivel internacional.
Mientras tanto, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó las medidas de Trump y destacó el compromiso de Europa en aumentar el apoyo militar a Ucrania. El diplomático aseguró que países como Alemania, Finlandia y el Reino Unido están dispuestos a abastecer a Ucrania con armamento avanzado, incluidos misiles, sistemas de defensa aérea y municiones.
La relación entre Trump y Putin ha sido históricamente cercana, pero los recientes ataques rusos sobre áreas civiles en Ucrania, como Kiev, han agotado la paciencia del presidente estadounidense.
En varias ocasiones, Trump había instado a Putin a cesar los bombardeos, pero las acciones militares de Rusia continuaron, lo que llevó a una escalada en la postura de Washington.
Trump, visiblemente molesto, comentó este lunes: “Esto simplemente sigue y sigue y sigue. Cada noche, la gente está muriendo”. Además, calificó a Putin como un líder “absolutamente loco”, debido a la persistencia de los ataques y la falta de avances hacia el alto el fuego.
En este contexto, el presidente de EEUU también confirmó que enviará más misiles de defensa antiaérea Patriot a Ucrania, uno de los sistemas más solicitados por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski desde el inicio de la ofensiva rusa.
Por otro lado, el enviado especial de Trump para Ucrania y Rusia, Keith Kellogg, se reunió con Zelenski en Kiev para discutir la producción conjunta de armas y la posibilidad de sanciones más estrictas contra el Kremlin. Zelenski, por su parte, subrayó la necesidad de una intervención internacional más contundente, ya que la ofensiva rusa continúa sin detenerse.
Rusia y Ucrania se han lanzado sus ataques más devastadores
Mientras el mundo espera un acuerdo de paz, Kiev y Moscú se han lanzado sus ataques más devastadores desde el inicio del conflicto. En junio, el ejército ucraniano bombardeó cuatro aeródromos en el norte y centro del territorio ruso, donde quedaron destruidos más de 40 aviones de guerra.
Esta operación a gran escala, denominada “Telaraña” destruyó aeronaves con capacidad nuclear como los bombarderos Tu-95 y Tu-22M3, además de unidades de alerta temprana A-50.
Las bases afectadas, mediante el uso de drones infiltrados de manera estratégica a territorio ruso, se ubican en las regiones de Riazán, Ivánovo, Irkutsk y Múrmansk, situadas a cientos y miles de kilómetros de la frontera con Ucrania.
A principios de julio, Kiev fue atacada por una oleada de misiles y drones lanzados por Rusia, una agresión que representa el mayor asalto aéreo desde el inicio de la invasión. Este bombardeo masivo dejó al menos 23 personas heridas y causó graves daños en edificios de varios distritos de la capital ucraniana.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó un total de 550 drones y misiles, incluyendo 11 de tipo balísticos. En uno de los refugios de Kiev, la fotógrafa Alya Shahlai describió el horror al ver cómo su hogar fue destruido. “Era tan fuerte que quedarse en casa habría sido suicida”, afirmó.

