El presidente de Estados Unidos viajó hoy a Miami para cumplir con su compromiso hacia la comunidad cubana que lo apoyó en su elección. En sus declaraciones, afirmó: “Vengo a cumplir con lo prometido, a denunciar el régimen castrista y a luchar por el pueblo de Cuba”.
Durante un evento en el teatro “Manuel Artime” de la Pequeña Habana, donde se reunieron miembros de la Brigada 2506, exiliados cubanos y disidentes de la isla, el presidente Trump anunció que su nueva orden ejecutiva anula el acuerdo firmado por el presidente Obama con el gobierno cubano.
Trump explicó que la nueva orden ejecutiva tiene como objetivo lograr un mejor acuerdo con el gobierno de Cuba, uno que beneficie al pueblo y no a las instituciones estatales, siempre respetando las leyes estadounidenses vigentes. En este sentido, indicó que no se levantará ninguna sanción hasta que se liberen los presos políticos, se garantice la libertad de expresión, se respeten los derechos humanos, se celebren elecciones libres bajo supervisión internacional y se legalicen nuevos partidos políticos.
El presidente comenzó su discurso reconociendo la lucha del pueblo cubano, que lleva más de 58 años resistiendo el régimen comunista. Destacó a los veteranos de la Bahía de Cochinos, así como a las líderes de las Damas de Blanco y la Unión Patriótica de Cuba, Berta Soler y José Daniel Ferrer, respectivamente. También expresó su apoyo a otros disidentes presentes, como Jorge Luis García Pérez “Antúnez” y Cary Roque, a pesar de que no se les haya permitido salir de Cuba.
Con un lenguaje contundente, Trump denunció las acciones del gobierno cubano y lo que ha hecho al pueblo cubano durante más de medio siglo. Sobre la nueva Ley Ejecutiva, explicó que se impondrán restricciones a las empresas que permitan que los dólares estadounidenses lleguen a los sectores militares y de inteligencia de Cuba. Además, habrá un control más estricto sobre los viajes de ciudadanos estadounidenses a la isla, limitando las categorías permitidas y asegurando que cualquier actividad tenga como objetivo beneficiar directamente al pueblo cubano.
El presidente hizo un llamado al gobierno cubano para que se siente a la mesa a negociar un nuevo acuerdo de relaciones bilaterales que beneficie tanto a los cubanos como a los cubanoamericanos. Para lograr este nuevo diálogo, reiteró que es esencial la liberación de los presos políticos y la apertura a discusiones sobre cuestiones políticas y económicas para el pueblo cubano, así como la entrega de prófugos de la justicia estadounidense que se encuentran en la isla, incluidos los responsables del derribo de los aviones de Hermanos al Rescate.
Trump reafirmó que cualquier cambio en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos dependerá de la implementación de programas concretos basados en sus condiciones. “Estoy dispuesto a negociar un acuerdo mejor, que sea justo y tenga sentido”, añadió, confirmando que la embajada de Estados Unidos en La Habana permanecerá abierta con la esperanza de lograr avances.
Enfatizó que, aunque se respeta la soberanía cubana, el gobierno estadounidense no dará la espalda al pueblo cubano y aseguró que el régimen cubano no se beneficiará de la política de su administración.
Fuera del bullicioso auditorio, que marcó la continuación de la campaña política del presidente y de los senadores cubanoamericanos, es importante señalar que, aunque la Ley Ejecutiva de Obama no ha sido completamente eliminada, se han reformulado varios de sus puntos y se introducirán nuevos controles para su implementación. Lo firmado hoy no tendrá efecto inmediato, ya que el Departamento del Tesoro deberá redactar los detalles de la aplicación de estos cambios, lo que llevará tiempo y requerirá su aprobación.
Lo que sí es un hecho es que, desde hoy, 16 de junio de 2017, Estados Unidos ha adoptado una nueva política hacia Cuba, centrada explícitamente en el apoyo al pueblo cubano y en la lucha contra el régimen, marcando un cambio respecto a los últimos dos años. Ahora, se espera ver cómo se concreta esta política y si las promesas se traducirán en acciones concretas.


Métete en la vida política de tu pueblo,no del ajeno.A los políticos de cuba sería mejor llamarlos por el nombre correcto “delincuentes ” o personas no gratas.