
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado abierta la posibilidad de iniciar negociaciones con el gobernante venezolano, Nicolás Maduro, tras su declaración este domingo en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, Florida.
El mandatario republicano aseguró que Venezuela desea hablar, aunque no precisó detalles sobre la naturaleza ni el alcance de esas conversaciones. “Podríamos tener discusiones con Maduro, y veremos cómo resulta eso. Ellos quisieran hablar”, afirmó Trump ante la prensa
Según destacó, el gobierno chavista ha expresado su interés en mantener conversaciones ante la presión de una posible acción militar dado el gran despliegue militar de EEUU en el mar Caribe, justo frente a las costas venezolanas.
El anuncio de Trump ocurre en medio de un incremento de la presencia militar de EEUU en el Caribe, especialmente tras la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande de la flota estadounidense, que fue desplegado en la región.
Este aumento de la presencia militar es parte de la estrategia de EEUU para intensificar la lucha contra el narcotráfico en el Caribe, una región que ha sido señalada por el gobierno estadounidense como clave en las operaciones de los narcotraficantes vinculados con el régimen de Maduro.
Trump también destacó que la declaración del Cartel de los Soles, un grupo al que Washington vincula con el gobierno venezolano, como organización terrorista internacional permitirá a EEUU atacar activos e infraestructuras de Maduro, aunque aclaró que aún no se ha tomado una decisión sobre si se implementarán esos ataques.
La disposición de Trump para negociar con Maduro llega después de varios reportes en la prensa estadounidense que señalan que el gobierno venezolano ha buscado conversaciones con la administración de Trump.
En octubre, el Miami Herald informó que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, propuso encabezar un gobierno de transición sin Maduro. Además, el New York Times reveló que Venezuela ofreció a EEUU permitir la explotación de petróleo y oro por parte de empresas estadounidenses, y redirigir sus exportaciones de combustible desde China hacia América del Norte.
El presidente Trump también aprovechó la ocasión para justificar los recientes ataques de las fuerzas estadounidenses contra embarcaciones vinculadas con el narcotráfico en el Pacífico, que han resultado en la muerte de al menos 80 personas desde septiembre.
Según Trump, la lucha contra las drogas es un tema de prioridad para su administración, que también involucra la problemática de las pandillas como el Tren de Aragua, cuyas conexiones con el narcotráfico han incrementado la preocupación de EEUU sobre la seguridad en la región.

