
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves sobre la decisión de reanudar los vuelos comerciales entre su país y Venezuela, poniendo fin a una suspensión que se mantenía desde 2019.
BBC reportó que, durante una declaración desde la Casa Blanca, el mandatario señaló que conversó con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y se acordaron las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de los pasajeros y las tripulaciones. En ese contexto, afirmó que el espacio aéreo venezolano podría quedar habilitado en las próximas horas.
Trump indicó que las agencias civiles, militares y de transporte ya recibieron sus instrucciones para coordinar el reinicio de las operaciones aéreas, destacando que los viajeros estadounidenses podrán trasladarse a Venezuela en un entorno “estable y bajo control”.
La interrupción de los vuelos directos se produjo en 2019, luego del deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países y ante preocupaciones relacionadas con la seguridad y la situación política interna. Algunas aerolíneas incluso habían dejado de operar en el país antes de la prohibición oficial.
Tras el anuncio de este jueves, American Airlines manifestó su disposición para retomar sus operaciones en cuanto se completen los procesos regulatorios. La empresa recordó su trayectoria de más de tres décadas conectando a Venezuela con EEUU y expresó su interés en fortalecer nuevamente ese vínculo comercial y humano.
El presidente estadounidense también expresó su reconocimiento al gobierno y al pueblo venezolano por los avances logrados en materia de estabilidad tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, señalando que este paso representa una oportunidad para reforzar la cooperación bilateral.
La reapertura de las rutas aéreas permitirá reactivar el intercambio turístico, familiar y empresarial entre ambas naciones, beneficiando a miles de pasajeros que durante años debieron recurrir a conexiones indirectas para viajar. Sin embargo, varios analistas cuestionan la estabilidad del país bajo un gobierno que sigue siendo chavista.
Recientemente, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que la líder opositora María Corina Machado “puede formar parte” de la eventual transición política en Venezuela, pero consideró que la realidad actual del país limita su rol de manera inmediata.
Durante una audiencia ante el Senado, Rubio sostuvo que el objetivo del gobierno norteamericano es “desencadenar un proceso de estabilización, recuperación y transición hacia una situación en la que María Corina y otras personas puedan formar parte”.